1. Introducción
La séptima sesión del Conversatorio de Gobernanza Ambiental
(CGA) se llevó a cabo el día miércoles 13 de septiembre de 2017 en la Sala de
Usos Múltiples de Posgrado en la facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad Autónoma de Chihuahua.
La encargada de presentar el tema principal fue Ana María
Olivero perteneciente a la asociación Eye
Kawí. La ponente es Ing. en sistemas computacionales con una Maestría en
Desarrollo forestal Sustentable y
trabaja como consultora de la antes mencionada institución. Ha trabajado al
interior de la SEMARNAT, así como de la CONAFOR como subgerente de Conservación
y Restauración; así mismo trabajó como coordinadora de elaboración de la
Estrategia Estatal REDD+ en Chihuahua, además de trabajar en un diagnóstico
sobre determinantes de deforestación y degradación forestal.
La elección del tema se dio con motivo de la celebración del
Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, el cual se conmemora
cada 16 de septiembre. Este año se conmemoran también los 30 años de firma del
Protocolo de Montreal.
Según lo describe la Organización de las Naciones Unidas:
La capa de ozono es una franja frágil
de gas que protege la Tierra de los efectos nocivos de los rayos solares,
contribuyendo así a preservar la vida en el planeta. Sin embargo, la
utilización durante años de ciertos productos químicos la dañaron, poniendo en
peligro nuestra propia existencia y la del resto de seres vivos del planeta.
Un esfuerzo internacional conjunto ha
permitido la eliminación y reducción del uso de sustancias que agotan la capa
de ozono, ayudando no solo a protegerla para la generación actual y las
venideras, sino también a mejorar los resultados de las iniciativas dirigidas a
afrontar al cambio climático. Esos esfuerzos han protegido así mismo la salud
humana y los ecosistemas reduciendo la radiación ultravioleta del sol que llega
a la Tierra.[1]
El objetivo del Protocolo de Montreal es “la protección de la
capa de ozono mediante la toma de medidas para controlar la producción total
mundial y el consumo de sustancias que la agotan, con el objetivo final de
eliminarlas, sobre la base del progreso de los conocimientos científicos e
información tecnológica.”[2]
Para comenzar se llevó a cabo la presentación de la ponente
para luego comenzar con el conversatorio en el cual se privilegia el diálogo y
el intercambio de ideas entre los asistentes.
2. Ponencia
Actualmente hablar de la capa de
ozono es hablar del calentamiento global y de los Gases de Efecto Invernadero
(GEI). Es claro que en los últimos años se han notado los efectos del
calentamiento global en distintas formas: cambio en las mareas, derretimiento
de grandes bloques de hielo, inviernos más crudos y cambio irregular en las
estaciones; este año, la llegada de varios huracanes de gran intensidad que
afectaron gravemente países caribeños, así como algunos estados en México y
Estados Unidos.
Este calentamiento global es
causado por el aumento de densidad en la capa de ozono, la cual usualmente
permite entrar a los rayos del sol y escapar, pero tras su engrosamiento es más
difícil que los rayos escapen fuera de la tierra. Esa energía que no escapa se
queda atrapada en la capa, y entre más densa sea ésta más rayos serán
retenidos. Dicho efecto es por un lado un proceso natural por fuentes tan
variadas como las erupciones volcánicas, los gases emitidos por la industria
ganadera y la respiración entre otros, pero se ha visto acelerado a
consecuencia de la acción del hombre. Aunque hay muchos gases que contaminan,
se les suele clasificar con una medida conocida como CO2 equivalente.
Se reconoce que hay una necesidad
de atender el cambio climático a nivel internacional y se reconoce que el
aumento de la temperatura está ocasionando algunos desastres naturales y
modificando el comportamiento de la tierra. Sabemos que estos cambios no se dan
de un año para otro, sino que se pueden observar mejor con el paso de varios
años, pero es una realidad ineludible.
Se tiene registro que el sector
industrial es más contaminante, y que emite grandes cantidades de gases. Otras
fuentes contaminantes son la basura quemada, el sector del transporte (barcos,
aviones, automóviles), los incendios forestales; los cambios de uso de suelo
también contribuyen a la emisión de gases, por ejemplo, el corte de áreas
forestales para uso minero, de agricultura, turismo, creación de carreteras y
servicios, pues son zonas que dejan de captar carbono.
A nivel nacional se ha hecho
evaluaciones de emisiones de GEI y se engloban de la siguiente manera:
transporte, generación de electricidad, residencial y comercial, industria,
agricultura y ganadería, residuos sólidos urbanos y cambio de usos de suelo y
silvicultura.
A nivel mundial se han generado
estrategias para tratar de mitigar la emisión de estos gases por sector, aunque
para esta presentación se hablará únicamente de una: la estrategia de Reducción
de Emisiones por Deforestación y Degradación (REDD+). Este sector es el único
sector que fija el carbono en el suelo, y por lo tanto que ayuda a mitigar la
emisión de gases capturándolos en el suelo. Hay otras fuentes de captura de
carbono como lo son el mar, los sumideros y por supuesto los bosques. En sí, el
crecimiento de un árbol y su madera es debido a la captura de carbono.
Las metas de México a nivel
internacional son reducir la emisión de GEI en un 40% para el año 2020 y del
50% para el 2050 teniendo en ambos casos como referencia el año 2000. También
tiene compromiso para 2024 de generar el 43% con energías limpias. La meta es
tener una tasa 0% de deforestación en el mismo periodo de tiempo.
Por cada sector hay estrategias.
El nombre del proyecto REDD+ significa
Reducción de Emisiones debidas a la Deforestación y Degradación Forestal, y
tiene como principales objetivos:
a)
Contribuir a la reducción de las emisiones de Gases de
Efecto Invernadero asociados con la deforestación y degradación forestal.
b)
Ofrecer incentivos financieros para detener o revertir
la pérdida de los bosques.
Tiene 5 actividades:
1)
Reducción de las Emisiones debidas a la Deforestación
2)
Degradación Forestal
3)
+ Conservación de las reservas forestales de carbono
4)
+ Gestión sostenible de los bosques
5)
+ El incremento de reservas forestales de carbono.
Su estrategia consiste en alcanzar estos objetivos por medio de estas 5 actividades
llevadas a cabo en diferentes lugares alrededor del mundo, y además dar un pago
a los implementadores locales de dicha estrategia a partir de resultados
demostrados.
Para ser partícipe de esta estrategia en el mundo es necesario:
1. Desarrollar una Estrategia
Nacional REDD+ o Plan de Acción.
2. Establecer Niveles de
Referencia nacionales de emisiones relacionadas a la deforestación.
3. Contar con un Sistema Nacional
de monitoreo forestal para el reporte y verificación (MRV).
4. Un sistema para reportar sobre
la forma en cómo se atienden y respetan las salvaguardas ambientales y
sociales. Las salvaguardas son algunos principios o lineamientos que deben
seguir los países para demostrar que la estrategia se desarrolla correctamente
con respeto a la soberanía del país donde se realizan, así como sus leyes,
pueblos indígenas, igualdad de género, además de proteger y beneficiar a la
biodiversidad, entre otras.
En México se aprobó hace un par
de meses la estrategia nacional correspondiente al primer punto. Respecto al
punto 2 ya se cuenta con niveles de referencia de emisiones relacionadas a la
deforestación. También ya se creó dicho sistema de monitoreo forestal, aunque
falta ser comparado con los estándares internacionales y que se apruebe como
tal (punto 3). Respecto a las salvaguardas, la ponente cree que se tiene un 50
% de avance.
México pretende un desarrollo
forestal sustentable. Cada sector ve por su desarrollo y ve por mejorar la
silvicultura, la ganadería, la agricultura, aunque es importante una
perspectiva transversal que permita una visión de conjunto y no fraccionado
para un desarrollo rural sustentable. Es por ello que se generó un convenio
entre SAGARPA, SEMARNAT, CONAFOR, SEDATU, SE, SECTUR, SEGOB, SENER, SCT, SEP,
SEDESOL, Gobierno Estatal y Municipal para integrar políticas públicas que
favorezcan el manejo comunitario de bosques y conservación de la biodiversidad.
Se busca la integralidad, la transversalidad y un enfoque territorial.[3]
Para ello se han Para ello se han realizado
distintas sesiones de trabajo en Reuniones de Construcción de la Estrategia
Estatal REDD+.
El objetivo es: Reducir las
emisiones de Gases de Efecto Invernadero asociadas con la deforestación y
degradación forestal e incrementar los reservorios de carbono en el estado de
Chihuahua, impulsando el manejo integrado del territorio con un enfoque de
desarrollo rural sustentable, a través de la alineación de políticas públicas
que garanticen el respeto de los principios y las salvaguardas de la presente
estrategia.
A continuación, presento alguna
información en la que la ponente no ahondó en su presentación, pero son de gran
importancia. Esta información es parte de las diapositivas presentadas.
Las metas para Chihuahua en 2030
son:
●
Lograr tasa neta de cero por ciento de pérdida
de carbono. Lo que quiere decir capturar igual número de GEI de los que se
emiten
●
Disminuir significativamente la tasa estatal de
degradación respecto al nivel de referencia, conforme a la metodología
establecida a nivel nacional.
●
Incrementar el buen manejo del bosque mediante
la incorporación de 600,000 hectáreas de la superficie bajo certificación
forestal.
●
Fortalecer el capital social a través del
empoderamiento de sus proyectos y la mejora en sus procesos organizativos y de
gobernanza local, con atención especial a los grupos vulnerables.
Acciones locales para REDD+:
a)
Cultivo Intensivo para incrementar la producción y
productividad y certificación forestal (Modelo de buen manejo forestal).
b)
Incrementar la participación y coordinación de los
municipios con mayor frecuencia de incendios, fortalecimiento en la prevención
de plagas y enfermedades.
c)
Incremento de Acervos de Carbono. Programa integral de
restauración para el estado de Chihuahua.
d)
Implementación de mejores prácticas agrícolas y
pecuarias en los municipios con mayores cambios de uso de suelo.
e)
Desarrollo de una política pública con un enfoque
territorial para promover el Desarrollo Rural Sustentable.
f)
Fortalecer o crear las capacidades en instituciones y
responsables de la implementación de la Estrategia Estatal REDD+ (EERED+).
g)
Mecanismo de coordinación multiescala, para la cuantificación
de las emisiones o capturas de GEI.
h)
Impulsar iniciativas de monitoreo comunitario de las
actividades REDD+.
i)
Fortalecer el FIDEICOMISO PARA EL DESARROLLO FORESTAL
SUSTENTABLE EN EL ESTADO (FIDEFOSE) acorde a las especificaciones y políticas
nacionales e internacionales.
j)
Fortalecer los mecanismos de financiamiento para la
implementación de la EEREDD+ mediante la aplicación coordinada de recursos
(fiscales, reconocimientos).
k)
Incorporar la participación de las instancias
encargadas del sistema de justicia, a las acciones de REDD+.
l)
Desarrollar capacidades para implementar el sistema de
monitoreo y reporte a escala estatal.
m)
Fortalecer el entendimiento de los diversos actores
para el abordaje y respeto de salvaguardas.
n)
Consolidar el respeto de las salvaguardas sociales y
ambientales a través de la implementación del PES.
o)
Crear programas especiales para garantizar la
incorporación de las mujeres, jóvenes y población indígena en los beneficios y
co-beneficios de los proyectos REDD+.
Retos
Seguimiento de Acuerdos y
compromisos internacionales con los cambios de administraciones
●
Fortalecimiento de capacidades efectiva en las
institucionales
●
Transparencia en los avances de los compromisos,
recursos e impactos de las acciones realizadas
●
Coordinación efectiva en dependencias gubernamentales
●
Concretar los acuerdos
●
Agilizar los financiamientos
Estatal
●
Implementación efectiva de las herramientas de
planeación en materia de CC
●
Coordinación entre sectores
●
Fortalecimiento de capacidades a diferentes escalas y
sectores
3. Conversatorio
El conversatorio comenzó con una intervención donde se
criticó la falta de interés de estos programas de fijación del carbono a otros
sectores que no sean forestales. Ante este cuestionamiento, el coordinador de
Proyecto Tarahumara Sustentable intervino para explicar que muchas veces los
ganaderos señalan el mismo punto, y que no reciben apoyos para estos programas
de captura de carbono en el suelo. Esto es debido a que la madera tiene una
mejor capacidad para captar mejor el
carbono en el suelo, mientras que los pastizales tienen ciclos de fijación más
complejos y dinámicos.
Un bosque bien manejado puede llevar a una captura de
carbono eficiente. El buen manejo del bosque en términos de silvicultura es
planear, continuó el coordinador, y así como los agricultores y manzaneros
hacen desahije de ramas para tener
mejores productos, hay que hacer algo parecido en el bosque. Es posible captar más carbono en menos
árboles bien tratados, que en muchos árboles pequeños. Por otro lado, hay que
promover la regeneración de las biomasas, pues los árboles envejecen y luego la
captura del carbono se hace más ineficiente. La biomasa joven captura más
carbono, agregó el titular del PTS. La
estrategia tiene que ver entonces con un buen manejo de los recursos boscosos,
pero también con las salvaguardas forestales y todo lo que ellas conllevan.
Esta estrategia puede ligarse con otras tales como la
ENAIPROS o Estrategia Nacional de Manejo Forestal Sustentable para el
Incremento de la Producción y Productividad 2013-2018, la cual tiene por
finalidad un mejor aprovechamiento del bosque por medio del incremento de la
producción y productividad.
Un bosque mejor organizado,
agrega una funcionaria de CONAFOR, es un bosque con menos riesgos. Si bien se
destacó a los incendios forestales como una de las grandes causas de emisiones
de GEI, está claro que un bosque sobrepoblado es más susceptible a este tipo de
accidentes, pues la cercanía de los árboles puede hacer que un incendio se
salga de control muy pronto. El inicio de estos incendios no son necesariamente
las actividades silvícolas sino otras actividades tales como el turismo. Así
mismo es más fácil que las plagas se extiendan a gran velocidad debido al
exceso de alimento y lo fácil que es desplazarse entre árboles tan juntos entre
sí.
Un elemento interesante del
proyecto REDD+ son las salvaguardas, que tratan de equilibrar la parte del
proceso productivo/ambiental con un contenido social. Las salvaguardas son de
consideración, pues en caso de no cumplirse o respetarse no será posible
recibir los pagos por las actividades de REDD+. Se pueden clasificar en
sociales y ambientales:
Las sociales son: Respeto de
Derechos Humanos, Respeto a los Usos y costumbres, fomento de apoyos a grupos
vulnerables, respeto a las leyes, que no viole políticas nacionales, entre
otras.
Por otro lado, las ambientales:
Preservación de la biodiversidad, respetar lineamientos, planes regionales.
El proyecto de REDD+ abonará a
los esfuerzos para mitigar el calentamiento global, puede aprovecharse también
el nivel de organización que requiere, así como el trabajo enfocado a ello para
luego acceder a otros fondos u otros proyectos. Por ejemplo, próximamente se
llevarán a cabo algunos proyectos financiados con fondos internacionales como
el de Agrobiodiversidad del GEF (Fondo Mundial del Medio Ambiente) , o un
proyecto llamado Territorios Productivos Sustentables, el cual a través de
procesos productivos promueve la sustentabilidad.
Uno de los consultores del Proyecto Tarahumara Sustentable
preguntó por la construcción de indicadores de percepción indígena para la
elaboración de la Estrategia REDD+ en Chihuahua, a lo cual la ponente comentó
que solo se tienen indicadores de la participación, pero no de percepción. En
estas consultas se cree que ellos van a aportar respecto a lo que piensan,
aunque todavía no se ha iniciado el proceso de consulta, por lo que es difícil
prever cuáles serán los resultados y qué tan representativos serán sobre la
percepción de la realidad indígena.
La sesión prosiguió con una serie
de preguntas hacia la ponente. Se le preguntó ¿Cómo se puede plantear el
mecanismo y transmitir la iniciativa para que sea comprendido por los grupos o
pueblos indígenas? A ello, Ana María Olivero respondió que cuando generaron los
talleres para tratar de socializar la información se dieron cuenta que siempre
es más fácil que una persona local se entienda con la misma gente de su
localidad, pues ellos comparten el mismo
lenguaje, además de comprender las dinámicas sociales del lugar, por lo
que es importante tener a esos actores claves y que ellos sean un apoyo para
llegar al resto de la gente. Es mejor si
se les puede hablar en su lengua madre para explicarles. Muchas veces no
tenemos ni la dinámica del lugar ni el vocabulario para hacer entender a la
gente y lo ideal es tener actores claves que puedan dirigirse a la gente y
utilizarlos para transmitir mejor los mensajes, comentó la ponente.
Un consultor privado comentó que
le llama la atención algunas ideas de las planteadas, por ejemplo el registro
de cambio de usos de suelo de manera centralizada. Comentó que deberían
registrarse en un Sistema de Información Geográfico (SIG) que permita que se pueda consultar en cualquier momento y en
cualquier lugar, sin importar de cuál de las instituciones de gobierno provenga
la información. Se han detectado problemáticas de suelos de vocación forestal
que cambian el uso de suelo para ser aprovechadas como minas, para luego
abandonarse, lo que provoca que el suelo se vuelva a repoblar de árboles por
regeneración natural.
Ante el comentario anterior, la
ponente opinó que hay acciones gubernamentales empalmadas, es decir, proyectos
de distintas instituciones de gobierno que se cruzan con programas
internacionales. Algunos grupos sí tienen su información en un SIG, pero no
están coordinados en un solo programa. Para REDD+ ya hay una propuesta de
modelo cartográfico que pretende que las diversas dependencias que pretendan un
manejo integrado del territorio, tengan el acceso a la plataforma para subir al
área prioritaria real para cumplir con esas salvaguardas. Es una necesidad de
gran importancia.
¿Hay experiencias positivas en
otros lugares del mundo donde se ha llevado a cabo? Existen proyectos a nivel predial REDD+ en
algunos lugares del mundo tales como pequeñas comunidades en Costa Rica, donde
ya existen pagos por cuidado del bosque, pero no coordinados con una estrategia
nacional. Al igual que México, los países que se sumaron a nivel internacional
a esta política están en construcción local de sus políticas.
¿Qué se puede hacer para que
actores locales se involucren en el proyecto REDD+? Por ahora no hay fuentes de
financiamiento para llevar a cabo el proyecto y financiarlo, pero es posible
adelantarse a los requerimientos para el futuro. México está apostando a mejorar el Manejo
Integral del Territorio y la coordinación entre instituciones. Para comenzar, a
nivel local es necesario que exista el Pago Por Resultados, lo cual no se ha
logrado llevar a cabo en casi ningún lugar, debido a que el proyecto recién
comienza; la pregunta sería, ¿de dónde podemos sacar los recursos para
comenzar? Hay que aprovechar la organización y el trabajo que se está haciendo
en esta dirección para buscar fondos de otros espacios -opina la ponente- como el Fondo Mundial del Carbono, u otros
mecanismos financieros. Ya se tienen mediciones, diagnósticos y organización,
así que hay que aprovechar esto.
Otro espacio puede ser el Panel
de Gobernadores Para el Cambio Climático. Algunos estados son partícipes,
aunque Chihuahua no pudo entrar aún. Esto no porque no tuviera los elementos y
trabajo previo para entrar, sino porque la convocatoria se abre cada cierto
tiempo y en la ronda anterior no se pudo estar listos. Al estar dentro de este
grupo es más fácil la gestión de recursos para los estados en esta materia.
Otros fondos que pueden buscarse,
agregó el coordinador de Proyecto Tarahumara Sustentable, para llevar a cabo
este pago por resultados son fondos entre financiadores tales como el Fondo
Mundial para el Medio Ambiente (GEF), quien normalmente financia proyectos
grandes, pero también otros más pequeños de hasta 200 o 300 mil pesos. El Banco
Mundial o fondos de las políticas públicas pueden ser financiadores también.
Mientras las salvaguardas ambientales y sociales estén fortalecidas se tiene
grandes ventajas y posibilidades para acceder a estos fondos. Hay que ver este
financiamiento no como subsidios, sino como dinero para fortalecer las
capacidades y mejorar el entorno para un mejor vivir de las comunidades.
La Dirección de Desarrollo
Forestal destacó que las instituciones de una lámina presentada son parte de la
Asociación Interinstitucional de Cambio Climático, organización que en
Chihuahua está coordinada por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, y conformada por la Secretaría de
Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación Secretaría de
Agricultura (SAGARPA), Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
(SEMARNAT), Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), Secretaría de Desarrollo
Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), Secretaría de Economía (SE), Secretaría
de Turismo (SECTUR), Secretaría de Gobernación (SEGOB), Secretaría de Energía
(SENER), Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Secretaría de
Educación Pública (SEP), Secretaría de Desarrollo Social) SEDESOL, Gobierno
Estatal y Municipal y tiene por finalidad conseguir la organización ideal que
se presenta en la lámina y un Manejo Integral de Territorio.
El titular de la Secretaría de
Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación cuestionó sobre
la presencia y participación de las etnias en estos procesos. Comentó que una
preocupación básica para el fortalecimiento de la gobernanza ambiental debe
contener en su interior a organizaciones de gobierno, academia, investigadores,
promotores, desarrolladores, despachos y sobre todo a los pueblos indígenas y
propietarios de los predios. Los dueños del territorio deben tomar conciencia
que está en sus manos un buen manejo del ambiente, y deben buscar entablar
diálogo con todos los demás sectores, pues en estos sectores podemos tener
muchas reflexiones de tipo científico y académico muy profundas, pero dichos
conocimientos serán inútiles si no se trabajan en conjunto. Otro elemento
importante que hay que tomar en cuenta es pensar los proyectos en términos
monetarios y buscar financiamiento de fuentes alternativas.
Aunque ha
trabajado más bien en el área Maya, el titular insiste en que, en su
experiencia es importante considerar la cosmogonía indígena. Comenta que, si se
observa un mapa agrario del estado de Chihuahua, la parte verde de los ejidos
están en la sierra donde habitan estas personas, por lo que estos grupos deben
estar haciendo algo bien para cuidar este bosque.
Agrega que hay que involucrar a
los actores locales para la implementación de acciones para cuidar al medio
ambiente, y que no debe tratarse solo de “estirar la mano” para recibir dinero,
pues, aunque se tenga acceso a los fondos, los proyectos no serán exitosos si
no se cambia la realidad. La gobernanza tiene que partir de la comunidad. Lo
que se pueda bajar de mecanismos REDD para buscar a las comunidades
concientizar, buscar compromiso y escuchar lo que tienen que decir al respecto
va a ser la razón del éxito.
El monitoreo comunitario puede
ser un elemento que puede sumarse a este tipo de programas de manejo del medio
ambiente para la reducción de gases de efecto invernadero (GEI). En este
monitoreo se pretende que las
comunidades contribuyan con la vigilancia de las actividades que se llevan a
cabo en su entorno y que sean actores activos al cuidado del medio ambiente, es
decir, lo ideal sería que se involucren en las acciones que se realizan en sus
predios. Es importante que la información que se recolecta durante el monitoreo
les sea útil para conocer el territorio. Se ha observado que en algunos ejidos
los mismos jóvenes no conocen su bosque, su manejo y menos sobre las plantas y
animales que habitan la región. Aunque sus papás se dediquen al ámbito
forestal, ellos sólo saben que sus papás “van al monte” pero no saben con
precisión qué hacen. El monitoreo comunitario pretende que se genere
información suficiente para conocer su territorio y que sirva para gestionar
proyectos. Esto abonará para el fortalecimiento de la gobernanza.
Ante los anteriores comentarios,
la Comisariada Ejidal de Agua Zarca en Guachochi dijo que hace falta más
concientización en cada uno de los ejidos, y aunque al interior de su predio
ellos lo han intentado, reconoce que hay más cosas que pueden hacerse. “¿Qué
nos falta? ¿Cómo lo vamos a hacer?” se cuestiona. Llegan a las comunidades
algunos apoyos y personas que les dicen qué hacer, aunque en general ellos ya
lo saben. Relata que hubo un caso donde les dieron un apoyo para reforestación,
con el cual les trajeron semillas de pino de otras regiones, los habitantes del
ejido estaban conscientes de que esto no les traería ningún beneficio a ellos a
al bosque, ya que dicha semilla no se adapta a las condiciones de la región
donde se encuentra su ejido. La
comisariada asegura que la semilla local es perfecta para la reforestación de
sus bosques. En esos proyectos no suelen preguntar a los propietarios si
realmente les hace falta tal o cual cosa, y no se les consulta para su
implementación. También les ha tocado que les pidan sembrar semilla fuera de
temporada, con el objeto de que el gobierno cumpla sus metas de trabajo.
Otro problema, destaca la
comisariada, es que a veces se les invita a participar en actividades y a
trabajar en conjunto, pero cuando se hacen las explicaciones se habla en
español y muchos indígenas no comprenden lo que se habla. Hace falta que
alguien les explique en su propia lengua para que les quede más claro en qué
consisten dichos proyectos. También comentó que a veces la gente que entiende
los dos idiomas no quiere fungir como traductores, pues son egoístas.
La estrategia REDD+ ha tenido un
poca de interacción con los grupos indígenas, sin embargo, sí se les tomó en
cuenta para la formulación de la estrategia. Para llevar a cabo reuniones
previas, se dividió la sierra en 5 regiones distintas, y se visitaron al menos
14 comunidades, este trabajo de campo sirvió para hacer las últimas
correcciones a la formulación de la estrategia.
Falta hacer el proceso de consulta en la sierra con los pueblos
indígenas, tal y como lo requiere el cumplimiento de la salvaguarda, de
participación de los Pueblos originarios. En chihuahua se hicieron algunos
eventos regionales durante el trabajo de construcción, pero no una consulta. En
el caso de la Estrategia REDD+ fue la CDI quien medió el trabajo entre ¿los
pueblos originarios? con la CONAFOR. Por tanto, va a haber una consulta que
debe realizarse antes de publicar la estrategia estatal.
Con los cambios de gobierno en
distintos estados podría deshacerse lo ya construido en los procesos
anteriores, aunque por suerte en Chihuahua, la nueva administración retomó el
esfuerzo y parece que le dará continuidad.
Una funcionaria de Vida Silvestre
comentó ante las reflexiones anteriores, que será bueno que al continuar el
proceso REDD+ se tome en cuenta la gran importancia que debe tener un traductor
cuando se asista a zonas indígenas.
Actualmente, por un lado, la Mesa
de Derechos Indígenas del Congreso del Estado está haciendo un protocolo para
realizar consultas entre los Pueblos Originarios, y por otro, la Comisión
Estatal de los Pueblos Indígenas está haciendo el mismo esfuerzo por su cuenta.
Vale la pena revisar dichos trabajos para una mejor implementación de REDD+ en
la región. Antes esto, la ponente comentó que se tendría que retomar los casos
nacionales y la experiencia local para realizar un mejor trabajo, y habría que
preguntarse si será necesario un protocolo distinto para cada región o pueblo
indígena, pues las condiciones y etnias son distintas tanto en Madera,
Guadalupe y Calvo, y en Guerrero.
Otra participante de Eye Kawi
A.C., comentó que un aspecto que suele dejar fuera cuando se crean los
proyectos es el factor económico en la cuestión de los traslados de un sitio a
otro al momento de implementarlos. Somos
uno de los estados más grandes, lo que requiere un mayor trabajo de logística
para movilizarse de un lugar a otro, y esto necesita tenerse en consideración
en el presupuesto. Comenta que ve que hay interés por comenzar pronto la
estrategia, pero esto podría tardar dos o tres años más en terminar de
plantearse e implementarse. Podemos aprovechar este tiempo para reflexionar
sobre cómo podemos contribuir a la estrategia desde nuestra trinchera u
organización.
Una funcionaria de la Dirección
de Desarrollo Forestal dio una opinión muy interesante sobre la percepción que
se tiene del aprovechamiento del bosque y los ingenieros forestales. Comentó que muchas veces nos asustamos porque
vemos pasar los camiones cargados de madera, o porque sabemos que están
aprovechando la madera, pero eso no es más que aplicar la silvicultura. Agregó
que en los últimos años se ha tratado de mejorar la producción y productividad
de los bosques, por lo que la CONAFOR ha invertido en la modernización de la
industria forestal con el objeto de que la madera que se extrae genere mejores
beneficios al comercializarse en forma de tablas, además de generar menos
residuos.
“Yo creo que a nosotros también
se nos olvida lo que necesitamos del bosque, siempre se ataca y se critica a
los ingenieros forestales por el supuesto daño que hacen a los bosques, pero
cuando llegamos a la casa nos sentamos a comer en una mesa, nos sentamos en una
silla, nos dormimos en una cama y ponemos los libros bien acomodaditos en un
librero”, comentó la funcionaria. “Todos usamos el bosque y todos necesitamos
el bosque. El asunto es que hay que regresarle al bosque un poquito de lo que
nos está dando y eso es lo que se está haciendo con la aplicación de la
silvicultura sustentable. Es lo que nosotros venimos haciendo en los predios con
los preaclareos y aclareos”, ayudar a los árboles a alcanzar un mejor
desarrollo, precisó la servidora pública.
Comenta que antes no se tenía el
dinero suficiente para modernizar la industria a la escala que se está haciendo
ahora a través de un recurso de la CONAFOR. “Deberíamos ser un poco más
precavidos y conscientes cuando hablamos de un sector que todos sacamos
provecho. Hasta hace 5 ó 6 años, Chihuahua era un verdadero referente por su
baja tala ilegal –agrega- pero ahora no podemos evitarla, y es consecuencia
sobre todo de un problema de seguridad general. Tenemos reportes que en algunos
lugares se amaga a los poseedores de la tierra e incluso se les quita a la
fuerza sus papeles oficiales y producto”. “No se vale que se diga que los
técnicos están explotando el bosque, porque no están explotando el bosque. Lo
están aprovechando y están practicando silvicultura. Los que lo están
explotando son las personas que se dedican a otro tipo de actividades”, agregó.
Otro consultor independiente
estuvo muy de acuerdo con que Chihuahua ha sido un referente forestal. Muchos
proyectos piloto a nivel nacional comenzaron en Chihuahua, tales como las guías
forestales, las casetas y las UMAFORes. El consultor comentó que “un bosque que
no se maneja es un bosque muerto”. Además, agregó que no podemos cegarnos a
pensar que no se han cometido abusos en el bosque, pero se han hecho grandes
esfuerzos por su conservación. Comenta que “estamos viendo al bosque como el
que va ayudarnos con el cambio climático, aunque este es como la aspirina que
cura el síntoma, el verdadero origen del calentamiento global se encuentra en
las ciudades.” Es ahí donde se concentran y gastan grandes cantidades de
energía, y donde se sella el suelo por lo que el agua no se filtra al subsuelo.
Los problemas lo generan las grandes ciudades y no los bosques, comenta.
Se nos ha olvidado qué es tener
los servicios básicos, comenta el consultor independiente, y es hasta fenómenos
naturales como la helada de 2011 donde toda la ciudad se quedó sin abasto de
agua por la ruptura de tuberías cuando la gente comprendió la importancia del
agua entubada y la energía eléctrica. “El cambio climático tanto existe que
tres huracanes juntos acaban de pegar en el Caribe. ¿Todavía dicen que no hay
cambio climático? ¿Qué está pasando?”, se pregunta.
Posteriormente se dio la palabra
a algunos de los asistentes que no había tenido oportunidad de participar en el
evento.
Una funcionaria de COEPI destacó
que, aunque esperaba no sonar muy romántica, es importante destacar la forma de
vida de los pueblos originarios que viven en estos lugares y han logrado
preservar los recursos naturales. Además, dijo estar de acuerdo que nuestro
estilo de vida en las ciudades es lo que está impulsando a un mayor
calentamiento global, por lo que hay que tratar de ser más conscientes de todo
lo que hacemos.
Un técnico forestal comentó que
en su ejido lo cuestionaban seguido sobre qué importancia tenía sembrar árboles
en el predio si estos iban a tardar muchos años en crecer y no se les podría
sacar provecho en lo inmediato. Él les comenta que es importante cuidar el
bosque pues este seguirá ahí para nuestros hijos. A manera de broma, otro
asistente sugirió que el técnico debía contestar que los árboles que
actualmente estaban cortando tampoco los habían sembrado ellos. El promedio del
turno en Guachochi es de 60 años, aunque antes se consideraba que era de 90
años.
El funcionario de SAGARPA comentó
que el conversatorio es una gran oportunidad para reflexionar sobre el bosque y
lo que representa, y que no hay que olvidar los servicios ambientales que el
bosque aporta además de la madera como la retención de agua y de suelos.
En sus palabras, comentó que “hay
que reflexionar que un turno es lo que dura una
vida humana. En Alemania hay una ley de 1721 que sigue vigente hasta hoy en
día, la cual afirma que los turnos son de 150 años, y sin embargo hay una
sustentabilidad demostrada. No digo que seamos como los alemanes o gringos y se
ve que estamos en una aldea pequeña, pero no hay que olvidar que estamos en la
aldea global. Dependemos los unos de los otros” afirmó el funcionario.
Abogó por el talento y la
creatividad del mexicano, pero hay que enfocarlos mejor. “Hay una cuestión
importante en México y debemos usarla: tenemos talento e imaginación, tenemos
mucha rabia y la canalizamos para destruirnos entre nosotros y golpearnos. Hay
que aprender de las comunidades originarias donde se permite el individualismo,
pero canalizado al servicio de la comunidad. Creo ahora por mi trabajo en la
función pública que esas oportunidades se dan en la transversalidad de las
acciones. Yo estoy luchando por eso”. Concluyó afirmando que hay que apostar
por la transversalidad, la comunicación y la mejor relación entre instituciones
de gobierno y asociaciones.
La ponente estuvo de acuerdo y
comentó que si se coordinara mejor el trabajo entre las dependencias sería
posible tener un mejor impacto no nada más en los programas de reducción de
GEI, sino en todos los ámbitos. Se podrían aprovechar y maximizar los recursos
tales como los promotores forestales, los extensionistas de SAGARPA entre
otros.
Después de hablar del potencial
del programa REDD+ y su implementación, se cuestionó cuál podría ser uno de los
desaciertos de este programa. La ponente afirmó que cuando se comenzó a
explorar el tema, la política dio mucha importancia a las zonas de mayor
deforestación, y ni siquiera de degradación. Por tanto, su inicio,
metodologías, cuantificaciones, apoyos se dirigieron al sur del país donde hay
técnicas como el tumba, roza y quema que han creado verdaderos desastres
ecológicos; por tanto, gran parte de los apoyos y planeación se han realizado
conforme a dichas condiciones y se ha dejado de lado a los estados que han
tenido un buen manejo ambiental. Es un desacierto porque Chihuahua pudo haber
estado a la par de otros estados como Yucatán, Chiapas, Jalisco, Michoacán que
comenzaron en 2007, aunque fue hasta 2014 o 2015 que Chihuahua pudo entrar en
los diagnósticos gracias al apoyo de Rainforest Alliance, a través de la
estrategia MREDD. Si hubiera habido el impulso nacional que hubo en los
otros estados, ahorita estaríamos con el sistema estatal completo y no
estaríamos retrasados en el proceso. Ese es un desacierto, comenta la ponente.
[1] http://www.un.org/es/events/ozoneday/
[2] Ibid.
[3]
Imagen sacada de diapositiva presentada por el ponente.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario