Fotografía cortesía de
“Ahuehuete: Periódico cultural”
1.
Introducción“Ahuehuete: Periódico cultural”
La sexta sesión del Conversatorio de Gobernanza Ambiental
(CGA) se llevó a cabo el día miércoles 30 de agosto de 2017 en la Oficina de
WWF México- Programa del Desierto Chihuahuense, ubicada en la calle Leyes #712
en colonia Leones Universidad.
El encargado de presentar el tema principal fue Alfredo
Ramírez. El ponente es licenciado en odontología y Candidato a Maestro en
Antropología del Desarrollo. Por 36 años trabajó en el Instituto Nacional
Indigenista, el cual luego se convirtió en la Comisión Nacional para el
Desarrollo de los Pueblos Indígenas. Actualmente labora en el Instituto
Chihuahuense de Educación para Adultos (ICHEA). A partir del trabajo con los
pueblos indígenas y su formación relacionada con el área de la salud, pudo
involucrarse y aprender sobre el conocimiento indígena respecto al medio
ambiente, los recursos naturales, el patrimonio biocultural y otros temas
relacionados con los procesos de salud-enfermedad y herbolaria tradicional. El
coordinador de esta consultoría fungió como moderador del tema.
La elección del tema se dio con motivo de la celebración del
Día Internacional de los Pueblos Indígenas el cual se conmemora cada 9 de
agosto.
Según la Organización de las Naciones Unidas:
Los pueblos indígenas representan una
gran diversidad: más de 5000 grupos distintos en unos 90 países y hablan una
abrumadora mayoría de las aproximadamente 7000 lenguas del mundo. Están
constituidos por 370 millones de personas aproximadamente, es decir, más del 5%
de la población mundial y, sin embargo, se encuentran entre las poblaciones más
desfavorecidas y vulnerables representando el 15 por ciento de los más pobres.
Los pueblos indígenas han heredado y
practican culturas y formas únicas de relacionarse con la gente y el medio
ambiente. Retienen, además, rasgos sociales, culturales, económicos y políticos
que son distintos de los predominantes en las sociedades en las que viven. Pese
a sus diferencias culturales, los pueblos indígenas de todo el mundo comparten
problemas comunes a la hora de proteger sus derechos como pueblos diferentes.
Las poblaciones autóctonas han
buscado durante años el reconocimiento de sus identidades, su forma de vida y
el derecho sobre sus territorios tradicionales y recursos naturales. Pese a
ello, a lo largo de la historia, sus derechos han sido siempre violados. En la
actualidad, se encuentran sin duda entre las poblaciones más vulnerables y
perjudicadas del mundo. La comunidad internacional reconoce ahora que se
necesitan medidas especiales para proteger sus derechos y mantener sus culturas
y formas de vida.[1]
Posteriormente a la realización de las presentaciones se
prosiguió a llevar a cabo el conversatorio, en el cual se privilegia el diálogo
y el intercambio de ideas entre los asistentes. Finalmente, en la última media
hora del evento se dio un espacio para que cada uno de los asistentes diera sus
conclusiones personales.
2.
Presentación del moderador:
Para comenzar la presentación, el
coordinador de los conversatorios ambientales dio una pequeña explicación sobre
el significado del patrimonio biocultural, el cual trata de desdibujar las
líneas que separan a la cultura de la naturaleza.
El mismo coordinador citó a Boege
con el objeto de desglosar el concepto de patrimonio biocultural, para que el
público pudiese entenderlo de forma más amplia.:
“desglosamos el patrimonio
biocultural de los pueblos indígenas en los siguientes componentes: recursos
naturales bióticos intervenidos en distintos gradientes de intensidad por el
manejo diferenciado y el uso de los recursos naturales según sus patrones
culturales; los agro sistemas tradicionales; la diversidad biológica
domesticada con sus respectivos recursos filogenéticos desarrollados y/o
adaptados localmente. Estas actividades se desarrollan alrededor de prácticas
productivas (praxis) organizadas bajo un repertorio de conocimientos
tradicionales (corpus) y relacionando la interpretación de la naturaleza con
ese quehacer, el sistema simbólico en relación con el sistema de creencias
(cosmos) ligado a rituales y mitos de origen (Toledo et al., 1993;2001) En las
regiones bioculturales se generan diversos paisajes entre vegetación natural y
los agro sistemas a veces itinerantes de la actividad agrícola (Boege,2010:14)
Una vez leída dicha cita el
ponente comenzó su presentación.
3. Ponencia
Para comenzar la presentación,
Alfredo habló de la dificultad de muchas personas para entender otras formas de
pensar y de estructurar el mundo. Destacó que ni el hombre ni la cultura se
desarrollan solos (aislados) en la nada, sino que establecen relaciones con su
entorno.
Las personas no se desarrollan
sobre la nada, por el contrario, son parte de un espacio físico a partir del
cual estructuran parte de su realidad. Por ejemplo, en la Sierra Tarahumara
puede parecer que los indígenas están aislados geográficamente, por lo que se
puede pensar que viven solos, sin embargo, siguen estableciendo lazos sociales
entre ellos y se relacionan con su entorno de una manera específica.
¿Qué necesidades tienen las
personas y cómo son sus relaciones con el medio ambiente al momento de
satisfacerlas? Para entender esta pregunta debemos comenzar por comentar que
las relaciones que establecen las personas con el medio ambiente se desarrollan
a partir de conceptos, ideas y posibilidades distintas, según el contexto y su
cultura. Por ejemplo, las culturas tienen conceptos distintos para denominar la
salud o la enfermedad, a partir de su relación con el medio, entre otros
factores o elementos.
¿Qué es la salud para un
tarahumara? Estar alegre es sinónimo de salud. Poder trabajar también lo es.
Algunas personas pueden estar enfermos, con enfermedades crónico degenerativas
o con gripa, pero no se consideran enfermos. Estar enfermo en la cultura raramuri está ligado con la muerte, por
lo que más bien se relaciona la imagen con alguien recostado sobre la cama todo
el día.
Salud
☺ Estar
alegre
☺
Poder
trabajar
☺
Salir a
visitar a los amigos
☺
Estar
bien con la familia
|
Enfermedad
☹
Estar triste
☹
No
poder trabajar
☹
Estar
acostado
☹
Retrasar a la familia
|
Entre los raramuri, una familia es una unidad productiva, por lo que si una
persona está enferma todos se ven afectados, pues una parte de la unidad no
puede desarrollar correctamente su actividad, es decir, hay un desequilibrio.
Si eso pasa, tienen que buscar cómo resolverlo, por lo que buscan respuestas.
Si alguien está enfermo, hay que hacer algo para curarlo.
Las enfermedades que los raramuri conciben, no necesariamente son
las mismas que medicina occidental reconoce. Para ellos la enfermedad pueden
ser cosas tales como el susto, la caída de mollera, el latido, el empacho,
entre otras.
Los médicos raramuri generan su diagnóstico de miedo, por ejemplo, preguntando
a las personas dónde andaban, qué hicieron. Los relatos son de este estilo “iba
caminando por tal lugar, me caí cerca del arroyo y no me golpee, pero me
lastimé.” Lo que el curandero ve es que el señor se asustó, lo que pudo haber
hecho que el sujeto perdiera el alma. Aunque para nosotros, la caída de mollera
en niños es explicado por una deshidratación, para los raramuri es una consecuencia de otros factores.
En la cultura raramuri existe una
constante interrelación con el medio ambiente que les permite tener respuestas
y soluciones a la mano. Por ejemplo, conocen sus suelos lo que les lleva a
realizar una agricultura sustentable, no intensiva. Alfredo describe que en
gran parte de la sierra los suelos son muy delgados y se deslavan fácilmente
con la lluvia, por lo que puede sufrir desgaste y ser llevado por la lluvia, si
no lleva a cabo un aprovechamiento o uso adecuado de éste. Generalmente sus
cultivos consisten en un espacio de tierra trabajado al lado de un arroyo donde
siembran calabaza, frijol y maíz. Manejan un pastoreo libre de especies grandes
como vacas, caballos y burros, pero controlan el de pequeñas especies como
chivas o borregos. También se aprovecha el estiércol de estos animales para
fertilizar los suelos.
La cacería es también una
práctica importante entre los indígenas de la Tarahumara, solo que se realiza a
muy pequeña escala y con especies pequeñas. “Solemos imaginar que no comen nada
de carne, pero la realidad es que realizan cacería de pequeñas especies. Todo
es bueno para el sartén de Rochako
pa’ arriba”, comenta Alfredo. Además, consumen lagartijas, chichimocos,
ardillas, por lo que la proteína está presente. Solo cazan en pequeñas
cantidades utilizando trampas muy sencillas, son tecnologías apropiadas para el
medio.
El maíz que producen es
únicamente para autoconsumo y cuando tienen excedentes lo comparten con la
familia. La primera opción es compartirlo y la segunda es intercambiarlo.
Vemos entonces que la lógica de
producción es distinta a la que utilizamos nosotros, por lo que desde fuera se
les considera pobres, pues producen todo lo que consumen.
En la presentación se mencionaron
algunas de las prácticas que se consideran indeseables:
●
Tumba, roza y quema
●
Siembra en laderas
●
Recolección de plantas medicinales en grandes
cantidades
●
Siembra de árboles y otras especies que no son
originarias de la región
●
Uso de tecnologías modernas
La tumba, roza y quema no es tan
común en la Sierra Tarahumara (ST) como en otras regiones de México, pero hay
que considerarla como una práctica indeseable. La siembra en laderas es también
una mala práctica a menos que se hagan obras específicas para la siembra, pues
esto puede traer por consecuencia el desgaste del suelo.
Sobre las plantas medicinales,
Alfredo comentó que cada vez se ha hecho más popular la idea de que las plantas
utilizadas por los indígenas son remedios naturales y que son mucho mejores que
los medicamentos occidentales, por lo que dichas plantas se someten cada vez
más a extracción de su medio ambiente. Hay la idea de que las medicinas
recetadas por médicos intoxican el cuerpo, y que los remedios tradicionales
ayudan a mejorar sin someter al cuerpo a la toxicidad de los primeros.
Algunas empresas se han dedicado
a vender estas plantas sobre todo en contextos urbanos como la ciudad de
Chihuahua, por lo que la oferta y demanda está incrementando. Esto puede tener
consecuencias negativas en el medio ambiente a mediano y largo plazo pues
algunas de estas plantas medicinales tienen un proceso muy lento de
crecimiento, por lo que la extracción sin el debido cuidado puede afectar su
población. Muchos de los hierberos indígenas extraen las plantas en pequeñas
cantidades, además saben cómo cortarla sin arrancar la raíz para que esta pueda
volver a crecer posteriormente.
Alfredo relata que el plástico
que se ha llevado a la sierra ha hecho que se dejen de utilizar en la práctica
cotidiana objetos tales como las ollas de barro, tortilleros, servilletas y
otras herramientas cotidianas, para venderse más bien como artesanías. A la
vez, la comercialización de las artesanías tienen un impacto ecológico; los ware o canastas que se venden como
artesanía serrana son tejidas con hojas de sereke
o planta de sotol, la cual se recolecta.
Muchas veces, desde el gobierno
se incentivan actividades económicas entre los indígenas como la producción de
artesanías pues se piensa que tendrán un beneficio económico para los
indígenas, aunque al haber poca demanda de estos productos y ser muchas
personas las que los fabrican los precios se abaratan, por lo que no tienen los
resultados esperados.
Alfredo Ramírez opina que ha
habido intentos de aumentar la productividad del campo utilizando tecnologías
modernas como fertilizantes y tractores, por lo que se dejan de lado las
prácticas tradicionales, con lo cual detecta un problema: se trabajan los
suelos como si fuera cualquier terreno sin considerar lo pronto que estos
pueden empobrecerse y desgastarse. Hay casos donde han utilizado maquinaria y
se han sacado buenas cosechas, aunque en los siguientes años empiezan a decaer.
El ponente opina que hay algunos
elementos culturales y tecnológicos que ayudan a los indígenas a mejorar su
vida, pero generalmente a mediano y largo plazo les afecta más. Comenta que los
indígenas han logrado desarrollar una tecnología que está en balance con el
ambiente.
En la presentación se mencionaron
algunas de las plantas que se utilizan medicinalmente entre los tarahumaras y
otros grupos, por ejemplo:
➲
Chucaca
➲
Babisa
➲
Cursionera
➲
Raíz de la corona
➲
Palo mulato
➲
Palo zorrillo
Hay especialistas médicos dentro
de los grupos indígenas, tales como el hierbero, el chupador, el owiruame, el sukuruame oel sipaame. Todos
los anteriores usan plantas medicinales, por lo que la desaparición de estas
plantas tendría un impacto cultural considerable sobre la cultura raramuri.
Ramírez relata que hay hierberos
con un conocimiento impresionante del medio entre los raramuri, pues conocen más de 300 plantas y sus usos. Este grupo
comparte su conocimiento abiertamente, el problema es cuando llegan empresas
grandes e investigan para qué sirven tal o cual planta, o qué se puede tomar
para tal cosa. En un laboratorio pueden encontrar la sustancia activa. Los
indígenas sienten la “necesidad de compartir lo que sabe y enseñarle al otro lo
que sabe”, agrega Alfredo. Se patentan las sustancias activas, se quedan en un
medicamento y se sacan ganancias sin remunerar a los indígenas que dieron la
sustancia activa, y en algunos casos incluso se les prohíbe utilizarlas cuando
la sustancia está patentada.
4. Conversatorio
Después de la presentación del
ponente se comenzó con el espacio de conversatorio, donde se permite que
cualquiera de los asistentes tome la palabra. Para comenzar tomó la palabra la
presidenta del comisariado ejidal de Agua Zarca, quien comentó que entre las
personas de su comunidad se da un buen manejo de estas plantas tradicionales,
pues se sabe cómo cortarlas de tal manera que la planta no muera y esta pueda
recuperarse y volver a crecer, por lo que la planta sigue produciendo. El
problema, comenta la comisariada, es que hay gente que viene de fuera y arranca
las plantas con todo y raíz.
A partir de un comentario de
Alfredo, algunos asistentes se preguntaron sobre el concepto de raramuri pagotuame, a lo que se
respondió que se refiere a tarahumaras bautizados, en contraposición a los
gentiles, o no practicantes de religiones cristianas. Actualmente hay aún
comunidades de gentiles, principalmente en las zonas de Batopilas y Yokivo,
comentó el ponente. Algunos antropólogos que han tratado el tema de los
raramuri gentiles es Kennedy en su libro Inápuchi.
Otra asistente preguntó si los
especialistas rituales y curanderos suelen ser hombres o mujeres, a lo que
Alfredo respondió que son en su mayoría hombres, aunque también las hay
mujeres. Destacó que le parece interesante que entre los raramuri no existen como tal las parteras, sino que cada familia se
atiende sola sin ningún especialista de por medio.
El moderador intervino agregando
que un aspecto interesante en la cosmovisión raramuri es la idea de que hay ciertas plantas que tienen
personalidad y carácter. Según William Merrill, hay cuatro plantas, con
personalidad que pueden hacer el bien o el mal: el hikuri, bakanawa, toloache y otra cactácea. Las primeras dos pueden
ser utilizadas para curar a la gente, pero igual que pueden hacer el bien
pueden hacer el mal, así que hay que tratarlas con respeto. En el caso de las
últimas dos plantas, no sirven para curar, pero si se les trata mal pueden
enfermar gravemente.
Hay otras relaciones interesantes
con el medio ambiente en la cultura raramuri,
por ejemplo, para cruzar un río tienes que pedir permiso a las criaturas que
viven en el agua, o si no se pueden tener consecuencias tales como las
enfermedades a partir de los sueños.
Una asistente de vida silvestre
de gobierno del estado reflexiona que entonces, los indígenas no son los
responsables directos de la depredación y extinción de especies, sino las
personas que han querido comercializar estas especies silvestres. De alguna
manera, los pueblos indígenas cuidan el equilibrio, además, está totalmente de
acuerdo con que la entrada de especies invasoras a la región acaban con el
equilibrio ecológico.
La vida cotidiana y la cultura de
los indígenas se ha visto muy afectado en los últimos años, opina Alfredo, pues
aunque desde gobierno se está poniendo mucho énfasis en el turismo como una
forma de llevar dinero y desarrollo a la sierra, esta actividad no siempre es
benéfica. Uno de los principales problemas en la zona turística de Creel es el
abasto de agua y algunos problemas por la tenencia de la tierra.
Uno de los asistentes destacó que
por observación personal se dio cuenta de lo buenos que pueden ser los
indígenas con el manejo de los animales, pues son excelentes vaqueros y tienen
un conocimiento importante sobre plantas locales.
Una asistente preguntó entonces
¿Los médicos tradicionales podían llevar a la extinción o desgaste de estas
plantas medicinales por el uso que se le da y la extracción de estas del medio
ambiente? El ponente contestó que los hierberos indígenas son especialistas en
el manejo de las plantas, por lo que saben qué parte cortar para que la planta
pueda reproducirse o seguir viviendo, además que solo se utiliza la cantidad
que se necesita y no más.
Algunas plantas como el hikuri (Peyote) tienen un problema de
depredación, incentivado por la popularización de ciertos libros que hablan
sobre sus efectos y virtudes, por lo que algunas personas lo consumen como
alucinógeno, enteógeno o planta espiritual. Un problema es que la por lo
general, las personas que lo recogen se llevan kilos de peyote. Hubo un caso de
un americano que juraba ser nativo americano y llevaba 40 o 50 kg de peyote. El
peyote es actualmente una planta que podría estar en peligro de extinción.
A lo anterior, la funcionaria de
vida silvestre recordó a los asistentes que la extracción de plantas de su
entorno natural es considerada como un delito ambiental y está penado por la
ley. El consumo y extracción de dichas plantas solo es permitido para Usos y
costumbres, y fuera de ahí el uso o extracción está prohibido.
Para concluir, la coordinadora
del eje de Gobernanza Ambiental y Políticas Públicas afirmó sobre la
importancia de recordar que el Proyecto Tarahumara Sustentable está interesado
en la protección de la biodiversidad, y se consideran diferentes pues trabajan
en 12 municipios de la sierra, donde hay una gran presencia de pueblos
indígenas
Entender la dualidad entre
naturaleza y cultura es fundamental.
La situación actual tiene que ver
con proceso de años atrás. Hay que abocarse a mejorar procesos de comunicación,
información y consulta. No solamente con ejidatarios y comuneros, sino con
todas las personas que viven en el territorio.
5. Minería
Los participantes destacaron la
existencia del narcotráfico en la vida serrana y cómo ha transformado las
dinámicas sociales y la relación con el entorno, y aunque la mayoría estuvo de
acuerdo con este tema, luego otro asistente opino que se habla poco de la
relación de la minería en la sierra.
Se dijo que sobre la minería no
ha “hecho mucho ruido“ sobre los daños ecológicos que puede producir, y en
general no hay demasiado rechazo hacia sus proyectos, pues momentáneamente
traen bonanza económica a las sierra, como sueldos bien pagados a personas que
de otra forma no pudieran conseguirlos, incluidos los indígenas. Ante esta
aparente bonanza, son pocas las voces disidentes hacia la realización de esta
actividad en la sierra.
Un asistente comentó que la
visión de los indígenas del medio ambiente es conservadora, pero porque no se
han dado las condiciones o no han recibido beneficios económicos; en el caso de
la minería son igual de susceptibles de ser tentados por el dinero como otros.
Por ello, hay que hablar con ellos y concientizarlos de la conservación del
medio ambiente es importante aún ante grupos de poder económico.
Un tercer participante reflexionó
sobre las catástrofes provocadas por la minería. Relató de un derrame de
químicos en Sonora, ante lo cual la empresa quiso resolver el asunto antes de
que pudiera convertirse en polémica, compensando con dinero a los afectados; el
problema es que los síntomas en la salud de las personas no se manifiestan
hasta 10 o o15 años después. Indica que después de esos años podrían comenzar a
manifestarse los efectos en la salud. Otra participante de la sociedad civil
organizada manifestó que el daño por este tipo de envenenamientos está poco
estudiado, y que aunque a veces la sociedad civil ha tratado de destacar la
importancia de este tema, los intereses mineros están muy protegidos por lo que
no es fácil siquiera sacar el tema a debate público, pues es una especie de
tema tabú.
6. Basura y Deshechos
Otro tema que generó discusión
fue el de la basura y los deshechos en la ST. Destacó que en los tras
traspatios de las casas se acumulan gran cantidad de basura, principalmente
envases de plástico PET. Grandes empresas como Coca Cola han hecho llegar sus
productos a esas regiones, por lo que se acumula la basura, y no se ha
conseguido tener un buen manejo de dichos residuos. Ante eso, el ponente
destacó que los indígenas no producen basura naturalmente, pues dan uso de a
casi todos esos deshechos ya sea como alimento para los cerdos, para nutrir la
tierra, entre otros usos. El problema de la basura es más o menos reciente.
Otro tipo de residuos que se encuentran en la sierra son bolsas de jabón en los
arroyos, las cuales al ser un elemento más o menos nuevo del entorno, no saben
qué hacer con estos desechos, pues no están acostumbrados a manejarlos. Una asistente
de la sociedad civil destacó que la basura y los deshechos es un tema que se
hizo extensivo en la sierra hace 10 o 15 años.
En contestación, otro asistente
comentó que hay que tener cuidado con una interpretación simplista sobre los
indígenas y la producción de basura. Comentó que se puede llegar a pensar que
la solución es solamente modificar
la conducta de ciertos actores nada más, dejando fuera a los fabricantes
de la basura en sí. Las políticas públicas se centran en el individuo y el
manejo que este tenga con los deshechos, pero otra forma de enfocarlas es
pensar que la empresa que produce los residuos tenga que ser también quien se
encargue de recuperarlos, pues normalmente estas empresas se desentienden de
las consecuencias que pueden tener sus empaques en la basura. Si se acota con
reglamentos a quien está haciendo basura, eso puede repercutir positivamente.
Es muy fácil poner el ojo sobre los raramuri
y ver que tienen el patio lleno de basura, y desentendernos nosotros, pero
en las ciudades hay un gran problema con la basura, únicamente que hay un
servicio de recolección que la lleva fuera de nuestra vista, y lo único que se
hace con ella es llevarla a un lugar
fuera de la vista de los ciudadanos, aunque en realidad el problema de la producción
de basura no se soluciona . También es importante, agrega esta misma persona,
poner atención a otro tipo de productos y materiales, por ejemplo, artículos de
uso cotidiano que nos exponen a elementos nocivos como el plomo u otros metales
pesados.
Un activista de Green Peace afirmó que su organización
ha realizado una serie de propuestas a Coca Cola, la cual produce 100 mil
millones de botellas al año, de los cuales un porcentaje importante va a dar al
mar. El mismo proceso de reciclado del PET es muy contaminante, ya que se
pulveriza con lo cual se contaminan aire, agua y tierra. Otros objetos como el
plástico de la suela de los zapatos tardan por lo menos 100 años de deshacerse
y estamos en contacto constante con el Cadmio, Zinc, Estaño y otros materiales.
Una funcionaria de la Secretaría
de Desarrollo Rural indicó que es importante estar consciente de que cualquier
actividad que se realice va a tener un impacto sobre la naturaleza, por lo
tanto es importante estar consciente de los posibles daños y tratar de
mitigarlos lo más posible. Un camino, una carretera, la instalación de
servicios eléctricos, todos conllevan un impacto sobre el medio ambiente. Hay
que dejar el sentimiento de inmediatez para cambiarlo por una visión de largo
plazo, pero es importante no dejar fuera ninguno de estos rubros: económica, la
social y ambiental.
7. Territorio y recursos naturales
Para volver
la atención sobre el tema biocultural, el moderador expuso un caso interesante
de interrelación entre el territorio, los recursos naturales y la cultura.
Relató que en otro contexto ajeno a la Sierra Tarahumara está el caso de los
Wixárikas (Huicholes) y Real de Catorce. Este grupo está extendido entre
Jalisco, Zacatecas, Durango y Nayarit y aunque habitan aquí realizan largas peregrinaciones
a sitios sagrados para su cultura a lugares como el Cerro Gordo en Durango,
Wirikuta o Real de Catorce en San Luis Potosí, zonas en Nayarit, Jalisco y
Michoacán, por lo que están en constante movilidad. Desde tiempos prehispánicos
se han seguido ciertas rutas para llegar a los sitios sagrados, pero con el
paso del tiempo y la privatización de gran parte de la tierra los Wixárikas han
tenido problemas para acceder a dichos sitios sagrados, principalmente porque
hay que atravesar propiedad privada, saltar alambradas y muchas veces meterse
en problemas con los dueños de las tierras.
En esta situación, el grupo
defiende el derecho de preservar espacios para transitar libremente hacia sus
sitios rituales, principalmente a Wirikuta, lugar donde se considera se
recolecta el hikuri o peyote, el cual es sagrado para ellos. Hay elementos
bioculturales intangibles de gran importancia, ya que cada vez que se recorre
dicha ruta para la recolección de esta cactácea es, se caminan los pasos de los antepasados y se
perpetúa un ritual ancestral. Si se
investiga, en la Tarahumara podamos encontrar algunos sitios en disputa con un
valor simbólico intangible, similar al de Wirikuta.
Después de analizar el caso de la
minería se destacó que la legislación suele ser muy laxa con la remediación de
sitios contaminados. Hay que fortalecer
las leyes sobre la remediación de sitios contaminados. Los asistentes
consideraron que en este conversatorio se puede reflexionar sobre el poder real
y la autoridad.
En el caso de la minería se ven
mezcladas varias autoridades, y ¿a quién le corresponde el cuidado y protección
del ambiente para evitar. ¿A la autoridad indígena? ¿al comisariado ejidal? ¿Al
gobierno en sus tres niveles?
8. Conclusiones
Esta sesión fue de importancia
pues pudieron tocarse distintos temas como la relación del hombre con la
naturaleza, la construcción del proceso de salud-enfermedad, los remedios ante
la enfermedad que se lleva a cabo en la Sierra Tarahumara y otros temas
relacionados con el medio ambiente y el entorno físico de dichos lugares tales
como los deshechos, la basura, el territorio y la minería. Se destacó la
depredación del medio ambiente que puede darse debido a la recolección ilegal
de plantas medicinales y otras especies que en las ciudades se consideran
exóticas.
Esta sesión reunió a actores
diversos a discutir sobre estos temas contando con la presencia del sector
gubernamental, social organizado y la sorpresa de algunos periodistas y
profesores. Este conversatorio cumplió su cometido de conmemorar el día de los
Pueblos Indígenas.
[1] Consultado en el siguiente enlace el día 22/09/17: http://www.un.org/es/events/indigenousday/index.shtml





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