Proyecto Tarahumara Sustentable

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lunes, 19 de febrero de 2018

6. Patrimonio Biocultural: Saberes Tradicionales de la Tarahumara



Fotografía cortesía de
“Ahuehuete: Periódico cultural”
1.       Introducción

La sexta sesión del Conversatorio de Gobernanza Ambiental (CGA) se llevó a cabo el día miércoles 30 de agosto de 2017 en la Oficina de WWF México- Programa del Desierto Chihuahuense, ubicada en la calle Leyes #712 en colonia Leones Universidad.

El encargado de presentar el tema principal fue Alfredo Ramírez. El ponente es licenciado en odontología y Candidato a Maestro en Antropología del Desarrollo. Por 36 años trabajó en el Instituto Nacional Indigenista, el cual luego se convirtió en la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas. Actualmente labora en el Instituto Chihuahuense de Educación para Adultos (ICHEA). A partir del trabajo con los pueblos indígenas y su formación relacionada con el área de la salud, pudo involucrarse y aprender sobre el conocimiento indígena respecto al medio ambiente, los recursos naturales, el patrimonio biocultural y otros temas relacionados con los procesos de salud-enfermedad y herbolaria tradicional. El coordinador de esta consultoría fungió como moderador del tema.

La elección del tema se dio con motivo de la celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas el cual se conmemora cada 9 de agosto.

Según la Organización de las Naciones Unidas:

Los pueblos indígenas representan una gran diversidad: más de 5000 grupos distintos en unos 90 países y hablan una abrumadora mayoría de las aproximadamente 7000 lenguas del mundo. Están constituidos por 370 millones de personas aproximadamente, es decir, más del 5% de la población mundial y, sin embargo, se encuentran entre las poblaciones más desfavorecidas y vulnerables representando el 15 por ciento de los más pobres.

Los pueblos indígenas han heredado y practican culturas y formas únicas de relacionarse con la gente y el medio ambiente. Retienen, además, rasgos sociales, culturales, económicos y políticos que son distintos de los predominantes en las sociedades en las que viven. Pese a sus diferencias culturales, los pueblos indígenas de todo el mundo comparten problemas comunes a la hora de proteger sus derechos como pueblos diferentes.

Las poblaciones autóctonas han buscado durante años el reconocimiento de sus identidades, su forma de vida y el derecho sobre sus territorios tradicionales y recursos naturales. Pese a ello, a lo largo de la historia, sus derechos han sido siempre violados. En la actualidad, se encuentran sin duda entre las poblaciones más vulnerables y perjudicadas del mundo. La comunidad internacional reconoce ahora que se necesitan medidas especiales para proteger sus derechos y mantener sus culturas y formas de vida.[1]

Posteriormente a la realización de las presentaciones se prosiguió a llevar a cabo el conversatorio, en el cual se privilegia el diálogo y el intercambio de ideas entre los asistentes. Finalmente, en la última media hora del evento se dio un espacio para que cada uno de los asistentes diera sus conclusiones personales.
2. Presentación del moderador:

Para comenzar la presentación, el coordinador de los conversatorios ambientales dio una pequeña explicación sobre el significado del patrimonio biocultural, el cual trata de desdibujar las líneas que separan a la cultura de la naturaleza.

El mismo coordinador citó a Boege con el objeto de desglosar el concepto de patrimonio biocultural, para que el público pudiese entenderlo de forma más amplia.:

“desglosamos el patrimonio biocultural de los pueblos indígenas en los siguientes componentes: recursos naturales bióticos intervenidos en distintos gradientes de intensidad por el manejo diferenciado y el uso de los recursos naturales según sus patrones culturales; los agro sistemas tradicionales; la diversidad biológica domesticada con sus respectivos recursos filogenéticos desarrollados y/o adaptados localmente. Estas actividades se desarrollan alrededor de prácticas productivas (praxis) organizadas bajo un repertorio de conocimientos tradicionales (corpus) y relacionando la interpretación de la naturaleza con ese quehacer, el sistema simbólico en relación con el sistema de creencias (cosmos) ligado a rituales y mitos de origen (Toledo et al., 1993;2001) En las regiones bioculturales se generan diversos paisajes entre vegetación natural y los agro sistemas a veces itinerantes de la actividad agrícola (Boege,2010:14)

Una vez leída dicha cita el ponente comenzó su presentación.


3. Ponencia


Para comenzar la presentación, Alfredo habló de la dificultad de muchas personas para entender otras formas de pensar y de estructurar el mundo. Destacó que ni el hombre ni la cultura se desarrollan solos (aislados) en la nada, sino que establecen relaciones con su entorno.

Las personas no se desarrollan sobre la nada, por el contrario, son parte de un espacio físico a partir del cual estructuran parte de su realidad. Por ejemplo, en la Sierra Tarahumara puede parecer que los indígenas están aislados geográficamente, por lo que se puede pensar que viven solos, sin embargo, siguen estableciendo lazos sociales entre ellos y se relacionan con su entorno de una manera específica.

¿Qué necesidades tienen las personas y cómo son sus relaciones con el medio ambiente al momento de satisfacerlas? Para entender esta pregunta debemos comenzar por comentar que las relaciones que establecen las personas con el medio ambiente se desarrollan a partir de conceptos, ideas y posibilidades distintas, según el contexto y su cultura. Por ejemplo, las culturas tienen conceptos distintos para denominar la salud o la enfermedad, a partir de su relación con el medio, entre otros factores o elementos.

¿Qué es la salud para un tarahumara? Estar alegre es sinónimo de salud. Poder trabajar también lo es. Algunas personas pueden estar enfermos, con enfermedades crónico degenerativas o con gripa, pero no se consideran enfermos. Estar enfermo en la cultura raramuri está ligado con la muerte, por lo que más bien se relaciona la imagen con alguien recostado sobre la cama todo el día.

Salud
     Estar alegre                                            
        Poder trabajar                                        
        Salir a visitar a los amigos                   
        Estar bien con la familia                           

Enfermedad
        Estar triste
         No poder trabajar
         Estar acostado
         Retrasar a la familia      




Entre los raramuri, una familia es una unidad productiva, por lo que si una persona está enferma todos se ven afectados, pues una parte de la unidad no puede desarrollar correctamente su actividad, es decir, hay un desequilibrio. Si eso pasa, tienen que buscar cómo resolverlo, por lo que buscan respuestas. Si alguien está enfermo, hay que hacer algo para curarlo.

Las enfermedades que los raramuri conciben, no necesariamente son las mismas que medicina occidental reconoce. Para ellos la enfermedad pueden ser cosas tales como el susto, la caída de mollera, el latido, el empacho, entre otras.

Los médicos raramuri generan su diagnóstico de miedo, por ejemplo, preguntando a las personas dónde andaban, qué hicieron. Los relatos son de este estilo “iba caminando por tal lugar, me caí cerca del arroyo y no me golpee, pero me lastimé.” Lo que el curandero ve es que el señor se asustó, lo que pudo haber hecho que el sujeto perdiera el alma. Aunque para nosotros, la caída de mollera en niños es explicado por una deshidratación, para los raramuri es una consecuencia de otros factores.

En la cultura raramuri existe una constante interrelación con el medio ambiente que les permite tener respuestas y soluciones a la mano. Por ejemplo, conocen sus suelos lo que les lleva a realizar una agricultura sustentable, no intensiva. Alfredo describe que en gran parte de la sierra los suelos son muy delgados y se deslavan fácilmente con la lluvia, por lo que puede sufrir desgaste y ser llevado por la lluvia, si no lleva a cabo un aprovechamiento o uso adecuado de éste. Generalmente sus cultivos consisten en un espacio de tierra trabajado al lado de un arroyo donde siembran calabaza, frijol y maíz. Manejan un pastoreo libre de especies grandes como vacas, caballos y burros, pero controlan el de pequeñas especies como chivas o borregos. También se aprovecha el estiércol de estos animales para fertilizar los suelos.

La cacería es también una práctica importante entre los indígenas de la Tarahumara, solo que se realiza a muy pequeña escala y con especies pequeñas. “Solemos imaginar que no comen nada de carne, pero la realidad es que realizan cacería de pequeñas especies. Todo es bueno para el sartén de Rochako pa’ arriba”, comenta Alfredo. Además, consumen lagartijas, chichimocos, ardillas, por lo que la proteína está presente. Solo cazan en pequeñas cantidades utilizando trampas muy sencillas, son tecnologías apropiadas para el medio.

El maíz que producen es únicamente para autoconsumo y cuando tienen excedentes lo comparten con la familia. La primera opción es compartirlo y la segunda es intercambiarlo.

Vemos entonces que la lógica de producción es distinta a la que utilizamos nosotros, por lo que desde fuera se les considera pobres, pues producen todo lo que consumen.

En la presentación se mencionaron algunas de las prácticas que se consideran indeseables:

        Tumba, roza y quema

        Siembra en laderas

        Recolección de plantas medicinales en grandes cantidades

        Siembra de árboles y otras especies que no son originarias de la región

        Uso de tecnologías modernas

La tumba, roza y quema no es tan común en la Sierra Tarahumara (ST) como en otras regiones de México, pero hay que considerarla como una práctica indeseable. La siembra en laderas es también una mala práctica a menos que se hagan obras específicas para la siembra, pues esto puede traer por consecuencia el desgaste del suelo.

Sobre las plantas medicinales, Alfredo comentó que cada vez se ha hecho más popular la idea de que las plantas utilizadas por los indígenas son remedios naturales y que son mucho mejores que los medicamentos occidentales, por lo que dichas plantas se someten cada vez más a extracción de su medio ambiente. Hay la idea de que las medicinas recetadas por médicos intoxican el cuerpo, y que los remedios tradicionales ayudan a mejorar sin someter al cuerpo a la toxicidad de los primeros.

Algunas empresas se han dedicado a vender estas plantas sobre todo en contextos urbanos como la ciudad de Chihuahua, por lo que la oferta y demanda está incrementando. Esto puede tener consecuencias negativas en el medio ambiente a mediano y largo plazo pues algunas de estas plantas medicinales tienen un proceso muy lento de crecimiento, por lo que la extracción sin el debido cuidado puede afectar su población. Muchos de los hierberos indígenas extraen las plantas en pequeñas cantidades, además saben cómo cortarla sin arrancar la raíz para que esta pueda volver a crecer posteriormente.

Alfredo relata que el plástico que se ha llevado a la sierra ha hecho que se dejen de utilizar en la práctica cotidiana objetos tales como las ollas de barro, tortilleros, servilletas y otras herramientas cotidianas, para venderse más bien como artesanías. A la vez, la comercialización de las artesanías tienen un impacto ecológico; los ware o canastas que se venden como artesanía serrana son tejidas con hojas de sereke o planta de sotol, la cual se recolecta.

Muchas veces, desde el gobierno se incentivan actividades económicas entre los indígenas como la producción de artesanías pues se piensa que tendrán un beneficio económico para los indígenas, aunque al haber poca demanda de estos productos y ser muchas personas las que los fabrican los precios se abaratan, por lo que no tienen los resultados esperados.

Alfredo Ramírez opina que ha habido intentos de aumentar la productividad del campo utilizando tecnologías modernas como fertilizantes y tractores, por lo que se dejan de lado las prácticas tradicionales, con lo cual detecta un problema: se trabajan los suelos como si fuera cualquier terreno sin considerar lo pronto que estos pueden empobrecerse y desgastarse. Hay casos donde han utilizado maquinaria y se han sacado buenas cosechas, aunque en los siguientes años empiezan a decaer.

El ponente opina que hay algunos elementos culturales y tecnológicos que ayudan a los indígenas a mejorar su vida, pero generalmente a mediano y largo plazo les afecta más. Comenta que los indígenas han logrado desarrollar una tecnología que está en balance con el ambiente.

En la presentación se mencionaron algunas de las plantas que se utilizan medicinalmente entre los tarahumaras y otros grupos, por ejemplo:

        Chucaca

        Babisa

        Cursionera

        Raíz de la corona

        Palo mulato

        Palo zorrillo

Hay especialistas médicos dentro de los grupos indígenas, tales como el hierbero, el chupador, el owiruame, el sukuruame oel sipaame.  Todos los anteriores usan plantas medicinales, por lo que la desaparición de estas plantas tendría un impacto cultural considerable sobre la cultura raramuri.

Ramírez relata que hay hierberos con un conocimiento impresionante del medio entre los raramuri, pues conocen más de 300 plantas y sus usos. Este grupo comparte su conocimiento abiertamente, el problema es cuando llegan empresas grandes e investigan para qué sirven tal o cual planta, o qué se puede tomar para tal cosa. En un laboratorio pueden encontrar la sustancia activa. Los indígenas sienten la “necesidad de compartir lo que sabe y enseñarle al otro lo que sabe”, agrega Alfredo. Se patentan las sustancias activas, se quedan en un medicamento y se sacan ganancias sin remunerar a los indígenas que dieron la sustancia activa, y en algunos casos incluso se les prohíbe utilizarlas cuando la sustancia está patentada.




4. Conversatorio


Después de la presentación del ponente se comenzó con el espacio de conversatorio, donde se permite que cualquiera de los asistentes tome la palabra. Para comenzar tomó la palabra la presidenta del comisariado ejidal de Agua Zarca, quien comentó que entre las personas de su comunidad se da un buen manejo de estas plantas tradicionales, pues se sabe cómo cortarlas de tal manera que la planta no muera y esta pueda recuperarse y volver a crecer, por lo que la planta sigue produciendo. El problema, comenta la comisariada, es que hay gente que viene de fuera y arranca las plantas con todo y raíz.

A partir de un comentario de Alfredo, algunos asistentes se preguntaron sobre el concepto de raramuri pagotuame, a lo que se respondió que se refiere a tarahumaras bautizados, en contraposición a los gentiles, o no practicantes de religiones cristianas. Actualmente hay aún comunidades de gentiles, principalmente en las zonas de Batopilas y Yokivo, comentó el ponente. Algunos antropólogos que han tratado el tema de los raramuri gentiles es Kennedy en su libro Inápuchi.

Otra asistente preguntó si los especialistas rituales y curanderos suelen ser hombres o mujeres, a lo que Alfredo respondió que son en su mayoría hombres, aunque también las hay mujeres. Destacó que le parece interesante que entre los raramuri no existen como tal las parteras, sino que cada familia se atiende sola sin ningún especialista de por medio.

El moderador intervino agregando que un aspecto interesante en la cosmovisión raramuri es la idea de que hay ciertas plantas que tienen personalidad y carácter. Según William Merrill, hay cuatro plantas, con personalidad que pueden hacer el bien o el mal: el hikuri, bakanawa, toloache y otra cactácea. Las primeras dos pueden ser utilizadas para curar a la gente, pero igual que pueden hacer el bien pueden hacer el mal, así que hay que tratarlas con respeto. En el caso de las últimas dos plantas, no sirven para curar, pero si se les trata mal pueden enfermar gravemente.

Hay otras relaciones interesantes con el medio ambiente en la cultura raramuri, por ejemplo, para cruzar un río tienes que pedir permiso a las criaturas que viven en el agua, o si no se pueden tener consecuencias tales como las enfermedades a partir de los sueños.

Una asistente de vida silvestre de gobierno del estado reflexiona que entonces, los indígenas no son los responsables directos de la depredación y extinción de especies, sino las personas que han querido comercializar estas especies silvestres. De alguna manera, los pueblos indígenas cuidan el equilibrio, además, está totalmente de acuerdo con que la entrada de especies invasoras a la región acaban con el equilibrio ecológico.

La vida cotidiana y la cultura de los indígenas se ha visto muy afectado en los últimos años, opina Alfredo, pues aunque desde gobierno se está poniendo mucho énfasis en el turismo como una forma de llevar dinero y desarrollo a la sierra, esta actividad no siempre es benéfica. Uno de los principales problemas en la zona turística de Creel es el abasto de agua y algunos problemas por la tenencia de la tierra.

Uno de los asistentes destacó que por observación personal se dio cuenta de lo buenos que pueden ser los indígenas con el manejo de los animales, pues son excelentes vaqueros y tienen un conocimiento importante sobre plantas locales.

Una asistente preguntó entonces ¿Los médicos tradicionales podían llevar a la extinción o desgaste de estas plantas medicinales por el uso que se le da y la extracción de estas del medio ambiente? El ponente contestó que los hierberos indígenas son especialistas en el manejo de las plantas, por lo que saben qué parte cortar para que la planta pueda reproducirse o seguir viviendo, además que solo se utiliza la cantidad que se necesita y no más.

Algunas plantas como el hikuri (Peyote) tienen un problema de depredación, incentivado por la popularización de ciertos libros que hablan sobre sus efectos y virtudes, por lo que algunas personas lo consumen como alucinógeno, enteógeno o planta espiritual. Un problema es que la por lo general, las personas que lo recogen se llevan kilos de peyote. Hubo un caso de un americano que juraba ser nativo americano y llevaba 40 o 50 kg de peyote. El peyote es actualmente una planta que podría estar en peligro de extinción.

A lo anterior, la funcionaria de vida silvestre recordó a los asistentes que la extracción de plantas de su entorno natural es considerada como un delito ambiental y está penado por la ley. El consumo y extracción de dichas plantas solo es permitido para Usos y costumbres, y fuera de ahí el uso o extracción está prohibido.

Para concluir, la coordinadora del eje de Gobernanza Ambiental y Políticas Públicas afirmó sobre la importancia de recordar que el Proyecto Tarahumara Sustentable está interesado en la protección de la biodiversidad, y se consideran diferentes pues trabajan en 12 municipios de la sierra, donde hay una gran presencia de pueblos indígenas

Entender la dualidad entre naturaleza y cultura es fundamental.

La situación actual tiene que ver con proceso de años atrás. Hay que abocarse a mejorar procesos de comunicación, información y consulta. No solamente con ejidatarios y comuneros, sino con todas las personas que viven en el territorio.


5. Minería


Los participantes destacaron la existencia del narcotráfico en la vida serrana y cómo ha transformado las dinámicas sociales y la relación con el entorno, y aunque la mayoría estuvo de acuerdo con este tema, luego otro asistente opino que se habla poco de la relación de la minería en la sierra.

Se dijo que sobre la minería no ha “hecho mucho ruido“ sobre los daños ecológicos que puede producir, y en general no hay demasiado rechazo hacia sus proyectos, pues momentáneamente traen bonanza económica a las sierra, como sueldos bien pagados a personas que de otra forma no pudieran conseguirlos, incluidos los indígenas. Ante esta aparente bonanza, son pocas las voces disidentes hacia la realización de esta actividad en la sierra.

Un asistente comentó que la visión de los indígenas del medio ambiente es conservadora, pero porque no se han dado las condiciones o no han recibido beneficios económicos; en el caso de la minería son igual de susceptibles de ser tentados por el dinero como otros. Por ello, hay que hablar con ellos y concientizarlos de la conservación del medio ambiente es importante aún ante grupos de poder económico.

Un tercer participante reflexionó sobre las catástrofes provocadas por la minería. Relató de un derrame de químicos en Sonora, ante lo cual la empresa quiso resolver el asunto antes de que pudiera convertirse en polémica, compensando con dinero a los afectados; el problema es que los síntomas en la salud de las personas no se manifiestan hasta 10 o o15 años después. Indica que después de esos años podrían comenzar a manifestarse los efectos en la salud. Otra participante de la sociedad civil organizada manifestó que el daño por este tipo de envenenamientos está poco estudiado, y que aunque a veces la sociedad civil ha tratado de destacar la importancia de este tema, los intereses mineros están muy protegidos por lo que no es fácil siquiera sacar el tema a debate público, pues es una especie de tema tabú.


6. Basura y Deshechos


Otro tema que generó discusión fue el de la basura y los deshechos en la ST. Destacó que en los tras traspatios de las casas se acumulan gran cantidad de basura, principalmente envases de plástico PET. Grandes empresas como Coca Cola han hecho llegar sus productos a esas regiones, por lo que se acumula la basura, y no se ha conseguido tener un buen manejo de dichos residuos. Ante eso, el ponente destacó que los indígenas no producen basura naturalmente, pues dan uso de a casi todos esos deshechos ya sea como alimento para los cerdos, para nutrir la tierra, entre otros usos. El problema de la basura es más o menos reciente. Otro tipo de residuos que se encuentran en la sierra son bolsas de jabón en los arroyos, las cuales al ser un elemento más o menos nuevo del entorno, no saben qué hacer con estos desechos, pues no están acostumbrados a manejarlos. Una asistente de la sociedad civil destacó que la basura y los deshechos es un tema que se hizo extensivo en la sierra hace 10 o 15 años.

En contestación, otro asistente comentó que hay que tener cuidado con una interpretación simplista sobre los indígenas y la producción de basura. Comentó que se puede llegar a pensar que la solución es  solamente  modificar  la conducta de ciertos actores nada más, dejando fuera a los fabricantes de la basura en sí. Las políticas públicas se centran en el individuo y el manejo que este tenga con los deshechos, pero otra forma de enfocarlas es pensar que la empresa que produce los residuos tenga que ser también quien se encargue de recuperarlos, pues normalmente estas empresas se desentienden de las consecuencias que pueden tener sus empaques en la basura. Si se acota con reglamentos a quien está haciendo basura, eso puede repercutir positivamente. Es muy fácil poner el ojo sobre los raramuri y ver que tienen el patio lleno de basura, y desentendernos nosotros, pero en las ciudades hay un gran problema con la basura, únicamente que hay un servicio de recolección que la lleva fuera de nuestra vista, y lo único que se hace con ella es llevarla a  un lugar fuera de la vista de los ciudadanos, aunque en realidad el problema de la producción de basura no se soluciona . También es importante, agrega esta misma persona, poner atención a otro tipo de productos y materiales, por ejemplo, artículos de uso cotidiano que nos exponen a elementos nocivos como el plomo u otros metales pesados.

Un activista de Green Peace afirmó que su organización ha realizado una serie de propuestas a Coca Cola, la cual produce 100 mil millones de botellas al año, de los cuales un porcentaje importante va a dar al mar. El mismo proceso de reciclado del PET es muy contaminante, ya que se pulveriza con lo cual se contaminan aire, agua y tierra. Otros objetos como el plástico de la suela de los zapatos tardan por lo menos 100 años de deshacerse y estamos en contacto constante con el Cadmio, Zinc, Estaño y otros materiales.

Una funcionaria de la Secretaría de Desarrollo Rural indicó que es importante estar consciente de que cualquier actividad que se realice va a tener un impacto sobre la naturaleza, por lo tanto es importante estar consciente de los posibles daños y tratar de mitigarlos lo más posible. Un camino, una carretera, la instalación de servicios eléctricos, todos conllevan un impacto sobre el medio ambiente. Hay que dejar el sentimiento de inmediatez para cambiarlo por una visión de largo plazo, pero es importante no dejar fuera ninguno de estos rubros: económica, la social y ambiental.

7. Territorio y recursos naturales


Para volver la atención sobre el tema biocultural, el moderador expuso un caso interesante de interrelación entre el territorio, los recursos naturales y la cultura. Relató que en otro contexto ajeno a la Sierra Tarahumara está el caso de los Wixárikas (Huicholes) y Real de Catorce. Este grupo está extendido entre Jalisco, Zacatecas, Durango y Nayarit y aunque habitan aquí realizan largas peregrinaciones a sitios sagrados para su cultura a lugares como el Cerro Gordo en Durango, Wirikuta o Real de Catorce en San Luis Potosí, zonas en Nayarit, Jalisco y Michoacán, por lo que están en constante movilidad. Desde tiempos prehispánicos se han seguido ciertas rutas para llegar a los sitios sagrados, pero con el paso del tiempo y la privatización de gran parte de la tierra los Wixárikas han tenido problemas para acceder a dichos sitios sagrados, principalmente porque hay que atravesar propiedad privada, saltar alambradas y muchas veces meterse en problemas con los dueños de las tierras.

En esta situación, el grupo defiende el derecho de preservar espacios para transitar libremente hacia sus sitios rituales, principalmente a Wirikuta, lugar donde se considera se recolecta el hikuri o peyote, el cual es sagrado para ellos. Hay elementos bioculturales intangibles de gran importancia, ya que cada vez que se recorre dicha ruta para la recolección de esta cactácea es,  se caminan los pasos de los antepasados y se perpetúa un ritual ancestral.  Si se investiga, en la Tarahumara podamos encontrar algunos sitios en disputa con un valor simbólico intangible, similar al de Wirikuta.

Después de analizar el caso de la minería se destacó que la legislación suele ser muy laxa con la remediación de sitios contaminados.  Hay que fortalecer las leyes sobre la remediación de sitios contaminados. Los asistentes consideraron que en este conversatorio se puede reflexionar sobre el poder real y la autoridad.

En el caso de la minería se ven mezcladas varias autoridades, y ¿a quién le corresponde el cuidado y protección del ambiente para evitar. ¿A la autoridad indígena? ¿al comisariado ejidal? ¿Al gobierno en sus tres niveles?

8. Conclusiones


Esta sesión fue de importancia pues pudieron tocarse distintos temas como la relación del hombre con la naturaleza, la construcción del proceso de salud-enfermedad, los remedios ante la enfermedad que se lleva a cabo en la Sierra Tarahumara y otros temas relacionados con el medio ambiente y el entorno físico de dichos lugares tales como los deshechos, la basura, el territorio y la minería. Se destacó la depredación del medio ambiente que puede darse debido a la recolección ilegal de plantas medicinales y otras especies que en las ciudades se consideran exóticas.

Esta sesión reunió a actores diversos a discutir sobre estos temas contando con la presencia del sector gubernamental, social organizado y la sorpresa de algunos periodistas y profesores. Este conversatorio cumplió su cometido de conmemorar el día de los Pueblos Indígenas.



[1] Consultado en el siguiente enlace el día 22/09/17: http://www.un.org/es/events/indigenousday/index.shtml

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