5. Reflexiones sobre el manejo forestal en Chignahuapan, Puebla
Introducción
La quinta sesión del Conversatorio de Gobernanza Ambiental
(CGA) se llevó a cabo el día martes 25 de julio de 2017 en las Cabañas El
Tepehuan en la ciudad de Guachochi correspondiente a el municipio del mismo
nombre en la Sierra Tarahumara.
El encargado de presentar el tema principal fue el Ingeniero
Antonio Quiñonez, actual consultor para el tercer componente del Proyecto
Tarahumara Sustentable. El coordinador de esta consultoría fungió igualmente
como moderador del tema.
La elección del tema se dio con motivo de la celebración de
la Fiesta del Bosque que se celebra durante todo el mes de julio por decreto
presidencial, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 1 de julio de
1959 “Esta celebración tiene como objeto
enaltecer las funciones del bosque;
divulgar y realizar métodos
de protección y
aprovechamiento forestal; establecer, restaurar y
ampliar zonas boscosas
y el concientizar
a la sociedad
en general sobre cómo los árboles intervienen en nuestras vidas desde el ámbito ecológico, social y económico.”[1]
Posteriormente a la realización de las presentaciones se
prosiguió a llevar a cabo el conversatorio, en el cual se privilegia el diálogo
y el intercambio de ideas entre los asistentes. Finalmente, en la última media
hora del evento se dio un espacio para que cada uno de los asistentes diera sus
conclusiones personales.
Presentación del ponente:
En esta ocasión como inicio, el
ponente presentó un video que explica el trabajo que se realiza en el ejido
Llano grande del municipio de Chignahuapan del estado de Puebla, ubicado en la
zona noroccidente de la sierra norte. Es un espacio con mil setecientas hectáreas
de trabajo. El ejido lleva ya 33 años
cultivando el bosque sustentablemente, ha cambiado, se ha adaptado y ha hecho
cambios con el paso de los años que la han hecho mejorar.
Antes de 1975 había una gran veda
forestal que no permitía la intervención de ningún tipo sobre el bosque, salvo
los saneamientos. Fue en ese año donde se levantó esta etapa y se pensó en una
intervención sobre el bosque.
A partir de ahí dividen la
historia de su aprovechamiento a partir de los periodos de corta:
Primer ciclo de corta (1981-1991): Desde entonces se conoció y
comenzó a aplicar el método de desarrollo silvícola, por lo que se hacían cortas
de regeneración, corta de liberación y de aclareo. En ese entonces se esperaba
la regeneración natural.
En este periodo se recibió apoyo
en el área de producción, control de ventas y organización. Se comenzó con
venta de madera en rollo y las utilidades se quedaron en el ejido para
repartirse entre ejidatarios
Segundo ciclo de corta (1991-2001) Se comenzó a realizar un Manejo
integral forestal. En esta etapa se realizó un estudio y se dio un enfoque de
protección a los recursos asociados al bosque y no necesariamente maderables
para tratar de no afectarlos durante el desarrollo del proyecto forestal.
En ese periodo tuvieron que
realizar recuperación de áreas intervenidas porque no había suficiente
regeneración natural, por lo que se decidió
crear un vivero para ayudar a la regeneración natural. En este periodo se
realizó mucho trabajo en áreas de recuperación pues se dieron cuenta que había
mucho crecimiento de maleza y arbustos, lo que impedía el correcto crecimiento
y se comenzó a hacer trabajo extra para una mejor recuperación
En este periodo se contrató a
Laura Cruz como técnico forestal quien da asesoría desde hace 26 años al ejido.
Se compraron también computadoras con equipo de computo, equipo técnico y se
contrató a un contador privado para ver las cuestiones fiscales y brindar
información mensual sobre el estado de las finanzas del ejido a todos los
ejidatarios. Esta transparencia generó un ambiente de confianza al interior de
la organización.
La reforestación generó conciencia forestal y ambiental hacia el
interior del ejido, lo que hizo reflexionar posteriormente sobre la importancia
de esta para poder seguir trabajando el bosque en las zonas ya trabajadas para
poder seguir aprovechando el bosque indefinidamente. Esto llevo a hacer
intervención sobre estas áreas tales como chapeos, aclareos y otras. A la vez,
se generó una patrulla contra incendios y se hicieron cuatro campamentos de
vigilancia tanto para observar incendios como para cuidarse de la corta
clandestina, lo que terminó con estos robos.
Se compró un equipo de radios con
antenas repetidoras lo que permite estar comunicado en cualquier zona y
monitorear el territorio para responder ante cualquier problema.
Se formaron cuadrillos para
intervenir el bosque.
Se dieron cuenta que parte del
beneficio sería mayor, si se reinvertía dinero en el bosque.
Otro paso importante fue la
modificación y fortalecimiento del reglamento interno, donde se agregaron
nuevas obligaciones y actividades de los ejidatarios. Este punto es muy
importante, pues se hizo seguir las reglas lo cual trajo consecuencias muy
positivas a la organización.
Se comenzó a reinvertir las
ganancias para mejorar la condición de los caminos, pavimentación, una represa para captar el agua
de lluvia, un pozo para extracción de agua en lo doméstico. En este proceso se
siguieron dejando árboles padres, aunque comenzaron a notar que estos
estorbaban a la regeneración de árboles nuevos, aunque no había ninguna autorización
de cortarlos
Tercer ciclo (2003-2013) En este proceso se dio mantenimiento a
zonas que fueron intervenidas en el segundo ciclo de corta, se realizaron aclareos
para la primera zona intervenida en el primer ciclo de cortas.
En 2008 se hicieron 20 sitios de
investigación silvícola con apoyos del gobierno y universidades para conocer la
dinámico de crecimiento de bosques y se volvieron a medir en 2012. Con apoyo de
CONAFOR se consiguió comprar una máquina
retroexcavadora, y con ella se le da mantenimiento a los caminos y a las brechas
que sirven para llegar a los campamentos forestales. A partir de ello se pudo
visitar todas las zonas arboladas sin ningún problema, pues se le pudo dar
mantenimiento a estos caminos; antes únicamente era posible cruzar en temporada
de secas. En este periodo se instaló una antena que permitió a los ejidatarios
tener acceso a internet, y así promocionar y comercializar sus productos con un
mayor alcance.
En este periodo se dieron cuenta
que no es lo mismo ser productores de materia prima que ser silvicultores, pues
ahora protegen y fomentan el bosque y sus recursos como agua, fauna, protección
de suelos entre otros.
A partir de aquí comenzaron a
recolectar certificaciones y reconocimientos sobre su trabajo. En 2018 PROFEPA
les dio un reconocimiento en calidad ambiental por hacer una auditoría
ambiental voluntaria. En 2009 se concursó en el premio nacional de fomento
forestal de la CONAFOR y adquirieron el segundo lugar en la categoría de silvicultura comunitaria. Se hizo un
Ordenamiento Comunitario para definir los usos del suelo con proyectos a
desarrollar del futuro. En 2012 se consiguió la certificación de Rainforest Alliance.
Cuarto ciclo de corta (2013-2023) Para este ciclo hubo un cambio
paradigma total, pues se dieron cuenta que la producción estaba un poco
estancada y que necesitaban mejorar ciertos proceso para crecer. Es aquí donde
empezaron a aplicar tratamientos silvícolas y a hacer cortas del total de la
madera de la zona, permiso que se les dio con el compromiso de seguir
garantizando la preservación de la biodiversidad y no recibir solamente
beneficio económico, sino social
Este programa de manejo fue el
primero a nivel nacional incluidos todos los conceptos de esta estrategia y se
incrementó en 60% el volumen de madera aprovechada respecto al ciclo anterior.
La visión aquí tuvo que ampliarse
aún más y se comenzaron a realizar proyecciones para un cuarto y quinto ciclo
de corta del bosque. Actualmente están por comenzar el año 34 de
aprovechamiento.
Otras decisiones interesantes que
se tomaron fueron la de conservar algunas áreas de bosque como zonas de
conservación de la fauna, áreas con pendientes pronunciadas y algunas que
tuvieran troncos de diámetros anchos; se dieron cuenta que había áreas
arboladas que no valía la pena de ser intervenidas.
Por medio del apoyo de CONAFOR y
el programa ENAIPROS definido como “Promover
el aprovechamiento sustentable de los recursos forestales a través de la
organización y fortalecimiento de los productores, la aplicación de técnicas
silvícolas apropiadas y estrategias de modernización, financiamiento y
comercialización que permitan incrementar la producción, conservar la
biodiversidad y mejorar las condiciones de vida de los dueños y poseedores de
los recursos y de la población de las regiones forestales productoras del país”[2].
Se le dio más importancia a la
biodiversidad. Se hizo conciencia de la importancia de esta y se comenzaron a
tomar acciones como la prohibición de la cacería, y se dieron cuenta que
algunos mamíferos pequeños y aves empezaron a expandirse más. Se comenzaron sistema
de monitoreo silvícola.
También se atiende a alumnos de
posgrado de varias universidades como Chapingo y la UNAM, y suelen venir a prácticas de campo. Se han
intentado otras actividades como aplicar alternativas orgánicas al uso de
pesticidas.
El “Aserradero Llano Grande
Sociedad de Producción Rural de Responsabilidad Limitada de Capital Variable” destacada que todos los productos
que hacen estarán certificados internacionalmente, pues han recibido
certificaciones nacionales, internacionales y apoyos de capacitación del PNUMA
s
Actualmente se están enfocando al
mercado del aserrín como actividad alternativa, y lo están utilizando para
hacer varios productos tales como artesanías.
Conversatorio
Durante y después de la
presentación del video, el ingeniero Quiñonez pausó constantemente la
presentación para hacer algunos comentarios de lo importante que le parecían
varios de dichos aspectos.
Destacó la importancia de
observar y comparar los proyectos que se estaban llevando a cabo en otros
lugares distantes, en donde se está llevando a cabo un buen manejo del bosque.
Este es el caso del ejido Llano Grande, en Chignahuapan del estado de Puebla.
El ingeniero destacó la importancia de observar lo llevado a cabo allá y que
cosas se pueden aprender de ellos. El beneficio que trae observar lo que hacen
en otros lugares, destacó, es ver cómo están haciendo las cosas y tomar ideas
de lo que sirve para nuestras comunidades.
Por su lado, Olga reyes comentó
que le llama la atención que en
Chignahuapan todos los ejidatarios tienen la idea de que se puede vivir del
manejo forestal, y no únicamente como un ingreso extra. En dicho ejido están
dedicados a la actividad forestal de tiempo completo, y no solo unos meses al
año como lo hacen en otros ejidos. Cuando no están cortando madera, se dedican
a realizar actividades de reforestación, luego a hacer incendios controlados y
a hacer artesanías con los restos. Todo el año están ocupados en su bosque
realizando distintas actividades y se toman su trabajo muy enserio. Hay
actividades para mujeres, actividades para jóvenes, para los señores. Muchos de
los ejidos tienen que contratar a gente fuera para que hacer los trabajos dentro.
En la Sierra Tarahumara hay mucha
necesidad de empleo, y si se llevaran a cabo empresas de este calibre, se
podrían generar bastantes fuentes de empleo todo el año, y no sería necesario
que muchos de los serranos trabajaran como jornaleros agrícolas cada vez que
hay periodo de pizca de manzana en Cuauhtémoc.
Otra cuestión demás interesante,
destaca la funcionaria de CONAFOR, son
unas gráficas y proyecciones que se mostraron en la presentación donde se ve el
plan que tienen en un periodo de 10 años, 20 y hasta 60 años. Es importante que
todos tengan una visión a futuro, y le impresiona los resultados que están
teniendo. Como tienen un plan, saben que actividades tienen que hacer para
tener un bosque en condiciones óptimas para que en 60 años se pueda seguir
aprovechando, las siguientes generaciones pero desde un punto de vista realista
y concreto, no imaginario.
Juan Paulo Romero, de PRODECAVI y
consultor de Proyecto Tarahumara Sustentable comentó que el tema del empleo es
destacable. En los años que tiene en la Sierra, aproximadamente 25, el tema del
empleo y del ingreso han sido una preocupación importante. Comenta que hace
años trabajó con el PESA y se trató de entender de dónde obtenían ingresos los
habitantes serranos, llegando a la conclusión que lo hacían con actividades
como la ganadería, agricultura, siembra de la papa, maíz de subsistencia. En
los 14 o 15 municipios que se trabajaron casi nunca salió el tema forestal, lo
cual le pareció demás extraño, pues es el recurso más abundante en la región.
Las familias y ejidos no veían el bosque como una forma de subsistencia, siendo
que la mayor parte del territorio de la ST tiene una vocación natural para el
aprovechamiento forestal.
En Chignahuapan insistían mucho
en el cambio de Chip que tuvo que haber en los ingenieros forestales, e
iniciaron bajo un problema o una crisis y tuvieron que cambiar. La crisis fue
una veda forestal. Son ya muchos años de avance en el tema administrativo los
que llevan en Llano Grande, pero es importante destacar que en algún punto hay
que comenzar
El tema de reglamento es otro asunto
importante. Aquí en la Sierra hay reglamentos pero no se aplican. En
Chignahuapan se aplican multas económicas
a los que incumplen el reglamento, por lo que al ser más duras las
sanciones suelen ser cumplidas. Con el dinero que se juntó en un año, alrededor
de 250 mil pesos, se pudo reinvertir para beneficio de la misma empresa.
Los ejidatarios de la Sierra Tarahumara
suelen recibir utilidades muy bajas, alrededor de300 pesos. En Chignahuapan se obtienen
utilidades de $150 mil pesos por cien ejidatarios en un terreno de 1500 has. Es
un tema de control, de gobernanza y es el tema de como se hace está en un
ejido. En la Tarahumara no le ha tocado ver un salón ejidal que tenga cañón,
como si lo tienen allá.
Son ya 30 años de adelanto, pero
tiene que comenzarse con pasos pequeños. Como comentó el ingeniero Antonio Quiñonez, en los años setenta hubo avances
realmente significativos respecto a la organización y el aprovechamiento del
bosque, por lo que vale la pena volver a retomar estas actividades.
Un pequeño propietario opinó que
uno de los problemas que tienen tanto ejidatarios como pequeños productores es
la comercialización de sus productos. “Es difícil llevar el producto hacia
mercados grandes como por ejemplo Guadalajara, México. Es diferente estar en un
buen mercado como puede ser en Puebla que en la Sierra Tarahumara donde te dicen,
te pago a tanto y listo”
En una ocasión quiso mandar a
Puebla ya aserrada la madera y le pidieron mandar camiones por adelantado, a lo
que el dijo que primero mandaron el dinero por lo que fueron incapaces de
llegar a un acuerdo. En otra ocasión quiso ir a Michoacán y querían que les
mandara otros tantos camiones, pero los querían todos de golpe y Leonel no tenía la capacidad de enviar todo junto.
Uno de los problemas por los que
no se puede producir con confianza, es que no se tiene un mercado estable. Aquí todo mundo vende madera a
Parral, y es allá donde deciden los precios que imponen, lo cual no beneficia
al productor.
El ingeniero Quiñonez comentó que
acababan de detectar un problema interesante. Comentó que cuando PROFORTARAH
existía construyó un patio de concentración, se fijó un precio y se dijo “la
madera se va a vender a tanto” para beneficiar al productor. La unión es un elemento
importante entre los productores. Se puede vender volumen y calidad.
El moderador destacó la importancia
que tiene además dejar de vender el árbol en pie y comenzar a hacer productos
procesados, pues es solo así que será redituable económicamente y traerá
beneficios para los predios. En la transformación del producto se incrementa el
valor y es algo que no hay que perder de vista, ya sea como tablas aserradas,
palos de escoba, tablillas para hacer cajas, muebles o cualquier otra forma
procesada.
Las UMAFOR pueden ser un gran
espacio para fortalecer la producción regional,
un buen espacio de coordinación. Son estas organizaciones las que pueden unir a
los productores de un área.
¿Qué diferencias encuentran entre Chihuahua y Chignahuapan?
Olga Reyes de CONAFOR comentó que en un principio se vendía la idea de que los ejidos que
certificaran su madera iban a poder acceder a mercados internacionales y aunque
algunos ejidos lograron terminar el proceso, no tuvieron exactamente ese resultado.
Eso implicó que otros ejidos se desanimaran y comenzaron a interrumpir el
proceso, por lo que hasta ahora no se han logrado todas las certificaciones que
se plantearon desde hace años. En la actualidad, en Chihuahua solo hay dos
casos de certificaciones internacionales.
Una de las ventajas que tiene la
certificación internacional, comentó la Ingeniera Olga Reyes, es que se invita
a gente que viene del exterior del gobierno para que opine neutralmente sobre
lo que estás haciendo bien o mal en las comunidades respecto al aprovechamiento
del bosque. Esto ayuda a mejorar, a cuidar mejor los procesos y es mejor cuando
se logra una apropiación de los mismos. Certificarse es una ventaja, pues se
optimizan los procesos.
Hay quien piensa que si no hay
dinero de por medio no se van a certificar, aunque esto conlleva otras
ventajas. Por ejemplo, comenta la funcionaria ambiental, ahorita hay un
convenio que tiene la CONAFOR con un banco alemán que quiere atraer millones de euros a México con
créditos para ejidos y comunidades, aunque uno de los requisitos para acceder a
estos fondos es tener una certificación internacional. Si se hubiera realizado
la certificación cuando se comenzó el proceso, comenta, se pudieron haber
traído recursos importantes y hubiera traído un gran beneficio para la sierra.
Eso debe hacer reflexionar sobre
la importancia de este tipo de certificaciones. En el caso de Chignahuapan, ya
tienen esta certificación y esto les permitió acceder a este tipo de fondos.
Yuridia Gutiérrez, jefa de la carrera de manejo forestal sustentable de
la Universidad Tecnológica de la Tarahumara
relató sobre su experiencia de trabajo previa. Trabajo anteriormente con un
proyecto GEF, además que la organización para la que trabajaba certificaba
internacionalmente en Manejo forestal y Cadena de Custodia. Le ha tocado por
tanto, conocer los proceso de algunos ejidos, tal como en el caso de
certificación de ese estándar como lo es el ejido Rocheachi. La certificación
es una buena forma de incentivar la participación, problemática de las más
importantes en la Sierra Tarahumara.
Tuvo la oportunidad de conocer y
visitar ejidos en otros lugares de la república, y el nivel de organización es
uno de las características que crean diferencias significativas para mejorar la
producción y hacer empresas exitosas. En la Sierra Tarahumara, destaca la
catedrática, no hay un buen nivel de organización aunque esto significa que no
se pueda llegar a dichos niveles. Sin una buena organización es difícil acceder
a un buen mercado, y por tanto a buenas ganancias. Después de una organización
sólida, las ganancias y “todo lo demás viene solo”.
Por ejemplo, comenta la
profesora, una organización de pequeños propietarios, que enfoquen sus
esfuerzos en lo que ellos quieren lograr, puede tener mucha más influencia que
lo que podría hacer un pequeño propietario. Algunas diferencias entre ejidos de
Puebla y Oaxaca con Chihuahua son por ejemplo las grandes extensiones de tierra
y recursos forestales que hay aquí a diferencia de Puebla, aunque también hay
allá menos ejidatarios y por lo tanto beneficiarios, así como una cultura de
trabajo comunitario más arraigada. Claro, comenta, es importante tomar estas
aparentes desventajas como un reto que hay que superar.
Las primeras certificaciones
comenzaron hace aproximadamente 10 años y aunque todavía no se han podido ver
un caso de éxito tangible, es cuestión de otros 5 años, comenta la ingeniera
para ver resultados o algunas experiencias de éxito.
El ingeniero Paúl Loya,
proveniente de la Dirección de Desarrollo Forestal y Ecología en Guachochi
comentó que detecta es que en el estado de Chihuahua, los ejidos y pequeñas
propiedades no ven como negocio el bosque, sino “lo ven como un arrimadijo o
algo extra pero no central”. En los años que lleva trabajando en el sector
forestal, comenta nunca haber visto un plan de negocios de una empresa forestal,
un estudio de mercado o algún seguimiento de este tipo. El ciclo de corta tiene
4 o 5 meses y después de eso la gente se suele olvidar del bosque. Suelen poner
más atención al cuidado del ganado y la agricultura en pequeña escala.
En una pequeña participación, el
comisariado ejidal de Pahuichiqui platico la experiencia de su ejido respecto
al aprovechamiento del bosque. Comentó que como en varios lugares hay
divisiones internas que no han podido sobrellevar, por lo que no consiguen
acuerdos de beneficio para su ejido. Aquí se aprovecha el bosque y tienen una
empresa ejidal, aunque solo se vende la madera en rollo. Además, con apoyo
CONAFOR se llevan a cabo actividades de reforestación.
El comisariado de Rocheachi
comentó sobre la importancia que tiene que los ejidos tengan más visión, lo
cual no es imposible La organización es fundamental pero a veces para ello es
necesario que haya choques de ideas para llegar a acuerdos. Según su punto de
vista, si la madera se vende en rollo se están desperdiciando posibilidades de
trabajo al interior de las comunidades y ejidos. Es importante el desarrollo
económico y el reparto de utilidades, pues esto genera dinámicas económicas al
interior muy interesantes, como el intercambio
y venta de productos hacia adentro de la comunidad.
“Creo que no vendemos muebles porque no hacemos
muebles”, comenta el coisariado de Rocheachi, con lo cual se refiere a que si
no se intenta hacer cosas como transformar la madera, no se puede desarrollar
esta actividad y que hay mercados pero hay que descubrirlos. Hace falta
mucha capacitación en la sierra. En
Rocheachi se están haciendo el intento de crear una empresa de muebles, pero están chocando con el problema de falta
de carpinteros, por lo que están capacitando a más gente.
En un proyecto de esos van incluidos
la materia prima, la mano de obra y lo económico; tiene que ir todo ligado, y
cree que en ese caso hay que hacer un proyecto de centros industriales. En su
ejido, están actualmente trabajando la astilla, el aserrín, la fábrica de
muebles, la secante, el aserradero, un proyecto de diámetros delgados. Hicieron
un diagnóstico de que les falta algo de herramienta. A la Sierra de Chihuahua
le hace falta crear empresas, comenta el coisariado, y “nos quejamos de que la madera sale, pero no
se procesa aquí”. El cree que aquí se pueden hacer microempresas para generar
economía al interior de la sierra. Tiene que pensarse en la transformación del
aserrín, muebles y cualquier otro producto procesado, pues esto tiene alto
valor para la comunidad respecto a ganancias.
Un ejidatario comentó la
problemática tan importante que representa el cambio de administración de
presidente del comisariado ejidal para la continuidad de proyectos, a lo que la
ingeniera Olga Reyes de CONAFOR respondió que “lo que comentan es muy cierto.
Cuando se acaba el periodo del comisariado ejidal, muchas veces se terminan los
planes que hizo el anterior”. En el caso de Chignahuapan es el mismo presidente
quien tiene ya varias administraciones trabajando, pero destaca la importancia
de contratar algunos empleados externos que permitan dar continuidad al trabajo
en el ejido.
El ingeniero Antonio Quiñonez
agregó al respecto, que en Llano Grande el ejido tiene contratado un
administrador, quien es una persona externa y estudiada. El comisariado está al
tanto de las cuentas de la empresa, pero la responsabilidad recae sobre el
administrador. Este está bajo el cargo del comisariado y la asamblea, que son
los que tienen el mando pero el administrador es quien lleva la maquinaria día
a día. Las administraciones salen, pero el administrador persiste, lo que lo
permite dar continuidad, lo que hace un engranaje y una continuidad a pesar de
los cambios de administración.
El presidente del comisariado de Rocheachi luego agregó que aunque la vocación forestal en
Guachochi puede ser joven aún, se deben aprovechar las oportunidades y madurar
algunas ideas, tales como que estarán egresando de la Universidad Tecnológica
de la Tarahumara cada vez nuevos profesionales del bosque que podrán vincularse
con los ejidos y productores de la región. También se pueden tomar de ahí
administradores externos tal como se sugiere.
Agregó también que tanto ejidos
como pequeños propietarios están fallando en la región, pues se está
permitiendo que la materia prima salga de los bosques de Guachochi sin ningún
tipo de procesamiento lo que abarata las ganancias que puedan recibir. Es
necesario pasar a la transformación de la materia prima, pues eso generará
empleo.
El ing. Paúl Loya, trabajador del
municipio de Guachochi comentó que contratar algunas personas externas sería de
importancia, pues un administrador con experiencia puede tener más experiencia
para hacer negocios, y pueden asesorar en cómo invertir el dinero, y también
marcar altos y decir, “hasta aquí” el gasto. Lo importante es que como
empleados, los jefes serán las asambleas de ejidatarios y las autoridades del
ejido, por lo que estos harán negocios para la comunidad y no para sí mismos.
Serán pues, empleados del ejido
Francisco Javier Loera, encargado
de la UMAFOR de Guachochi opina que la
culpa no es necesariamente de los productores sino del seguimiento de las
políticas públicas. Dijo que desde que
está en la UMAFOR se le dio mucha importancia a la certificación de los ejidos
y por 3 o 4 años estuvieron “picando piedra en ese sentido”, pero que luego fue
perdiendo fuerza el interés. Muchos ejidos comenzaron con auditorías técnicas preventivas, certificación nacional y muchos se quedaron
ahí, pues ya no hubo seguimiento. Luego desde gobierno se le dio importancia a la
modernización de la industria, y se cambió el giro. Se reunieron las
comunidades y ejidos, se incluyó aserraderos particulares, se hicieron nuevos
estudios para aprovechamiento de diámetros delgados y para hacer MDS. Hay muchos aserraderos que se comenzaron a
instalar hace 4 o 5 años y que apenas comenzaron a trabajar.
Respecto al trabajo en
coordinación, comenta Loera, no se ha
podido “hacer click” entre los productores regionales y partes interesadas, es
decir que el trabajo no se ha podido coordinar, como si lo hacen en otras zonas
al sur del país. Pero, comenta, es bueno este tipo de intercambio de
experiencias como el de Chignahuapan para ver que es lo que se está haciendo
bien en otros lugares y qué se puede aprender al respecto.
El consultor de Proyecto
Tarahumara Sustentable y miembro de PRODECAVI Juan Paulo Romero decidió poner
importancia en el hecho de que el tema forestal está siendo negocio para
alguien, sean estos los pequeños productores, los ejidatarios o algún gran
corporativo ubicado en Parral. Con esto cuestionó el hecho de que si los
productores no son quienes se organizan para sacar provecho a los recursos del
bosque, alguien más va seguir teniendo el mayor beneficio.
El tema de la organización es muy
importante, y tiene que ver con la motivación. Esta no se genera sola. En
Chignahuapan también se contrató en algún momento a sociólogos, trabajadores
sociales para tratar de comprender que es lo que estaba pasando hacia el
interior de la comunidad, para así poder hacer cambios al respecto. Hay que
comenzar desde lo más sencillo a lo más complejo, y siempre va haber choque de
ideas y conflictos, lo cual es normal pero al final tiene que haber un diálogo
y beneficio para todos.
El moderador de la sesión destacó
que estaban identificando una problemática muy concreta que afecta a todos: la
presencia de intermediarios que sacan un mayor provecho económico con la
madera, pues compran barata a los productores y la revenden a mayor precio con
el usuario final. Una vez detectado el problema, no queda más que proponer
soluciones. Probablemente un solo propietario, un solo predio no pueda hacer
nada contra los precios establecidos por los intermediarios, pero como
mencionaban, ponerse de acuerdo y estar unidos siempre les ayudará. Quizás, por
medio de la UMAFOR sea una forma de llegar a un acuerdo, o tal vez por medio de
otra organización regional.
Los intermediarios siempre han
existido y siempre existirán. Los hay con las frutas y verdura,, los hay con la droga, así que no
es sorpresa que también lo haya con la madera. Hay que buscar soluciones
concretas para un problema concreto
Yuridia Gutiérrez de la UTT
destaca que esto es verdad, y que los intermediarios siempre van a existir,
pero estos no son tan malos mientras se pueda tener cierto control sobre ellos,
y esto solo puede hacerse por medio de una organización sólida. Hay que ver la
parte buena ¿Para qué pueden ser de utilidad esos intermediarios? ¿Para llegar
a otros mercados?
En este punto de la conversación, la representante de
CONAFOR agradeció tanto a los participantes como a PTS (Proyecto Tarahumara
Sustentable) por la organización y asistencia al evento para reflexionar sobre
cuestiones tan importantes. Comentó que ojalá la discusión se pueda llevar a
otro espacio con actividades más puntuales y compromisos concretos de parte de
los asistentes. Relató que CONAFOR está intentando formar una cadena productiva
en Guachochi desde hace año aunque esta no ha logrado formalizarse, aunque
destaca que parece que los esfuerzos estas resultando positivos. Actualmente
son seis ejidos los que conforman parte de este proyecto. Espera que en caso de
que funcione, esto sirva como incentivo
para otros ejidos para organizarse y buscar esquemas de este tipo porque si no
se trabaja fuerte y en unión va a ser difícil.
Compara el caso con el de las organizaciones ganaderas
quienes tienen una unión muy fuerte y tienen la capacidad de decidir si compran
o no compran. Tienen la fortaleza que les da la misma unión de decidir si no
quieren comprar a un precio, no compran.
Si no hay un rumbo definido es más posible que cualquier
viento los mueva hacia cualquier lado, por lo que vuelve a reiterar la
importancia de una visión de largo plazo tal como en Chignahuapan.
CONAFOR ha trabajado mucho con la organización, comenta
Olga, tienen los cursos de capacitación
y se está abriendo una gama para que no nada más los ingenieros forestales
den dichas capacitaciones sino que también se abra a otros profesionistas como
antropólogos, sociólogos, administradores, contadores u otras opciones. Al
final, CONAFOR es quien otorga el dinero, pero quien decide a quien contratar
son ustedes. Pide a los asistentes recordar que no es solo pedir por pedir
proyectos al azahar, sino que tienen que crearse proyectos realistas y bien
planteados, pues los recursos económicos no son suficientes para apoyar a todos,
así que solo se dan algunos apoyos a buenos proyectos. Si no se puede alcanzar
a beneficiar a todo el municipio de Guachochi, comenta que sería bueno que los ejidos que
reciban apoyos para capacitación, y que inviten a capacitarse a otros ejidos.
¿Qué relación tienen con sus técnicos forestales?
Uno de los puntos importantes que se destacaron en Chignahuapan
fue la estrecha relación que estos tienen con sus técnicos forestales. Los
técnicos han establecido relaciones bastante largas con el ejido, por lo que
han tenido una continuidad en el trabajo realizado e incluso estas relaciones
laborales se han convertido en amistad tras el paso de los años.
Se preguntó a los asistentes sobre la relación que tienen
con sus respectivos técnicos forestales, y en general dicen tener buenas
relaciones con sus técnicos forestales además de muchos años de relación,
aunque valdría la pena preguntarse. ¿Qué tan fructíferas han sido dichas
relaciones y qué resultados, avances se han logrado con ellos??
Un pequeño productor comentó respecto
a la relación con el técnico forestal, que ellos han mantenido al mismo. Es una persona
muy preparada que le ha ayudado a hacer trámites con la autoridad. Es
importante para tener un buen manejo del bosque. Siente que de todo lo que se
ha comentado hay muchas variables y factores que van al campo forestal.
Es responsabilidad de pequeños
propietarios y ejidatarios de tener una visión a largo plazo. Ahorita hay la
ventaja de que se pueden formar profesionistas del bosque pero faltan formas de
integrarlos a la visión a largo plazo para hacer del bosque una fuente de
ingreso y beneficio. Mientras se vaya haciendo esta visión de gobierno,
prestadores de servicio se va a tener un beneficio favorable. La academia y el
gobierno aislado va a seguir trabajando, invirtiendo mucho tiempo. Falta algo
para que se haga engranaje entre las personas implicadas y vayan teniendo
resultados de poco a poco.
Librado López, técnico forestal del
ejido Agua Zarca y dos predios particulares residente en Guachochi comentó que el problema
que presentan sobre los bajos precios a la compra de madera se tiene desde hace
varios años. Comenta que se debería establecer un tope respecto a los precios
de la materia prima para que los productores no perdieran, eso sería muy
importante para establecer precios.
Otro pequeño productor
comentó que quizás una actividad que se lleva a cabo aquí y no en Puebla
es la combinación del bosque con un poco de ganado. Se ve que no los dejan
pastorear, y habría que pensar si no están perdiendo una oportunidad de
ingreso, actividad que si se hace aquí en la sierra tarahumara. Ante eso,
Yudiria Gutierrez de la UTT comentó que es importante recordar que en el bosque
no hay solo pinos, sino que hay fauna y otras muchas oportunidades económicas
como las turísticas y por supuesto las ganaderas. Hay que analizar hasta qué punto se
pueden combinar dichas actividades sin desatender las otras y sin tener un
impacto negativo sobre la naturaleza. En dicho caso, es válido combinar
actividades, pues además estas actividades quitan carga al bosque, además que
diversificar siempre es inteligente.
Ante este tema, el
moderador cuestionó sobre qué tan fuerte es el impacto negativo de la ganadería
sobre la naturaleza. ¿Es posible hacer que estas dos actividades confluyan, o
será contraproducente el pastoreo? Ante esto, algunos ingenieros respondieron
que el impacto sobre la naturaleza con las actividades económicas es
inevitable, y algunas de estas consecuencias es que se necesita mucho espacio,
además que el pastoreo acaba con la humedad del suelo. Sin embargo, destacan
que es posible mientras haya un buen manejo y áreas exclusivas para esta
actividad que se realicen ambas actividades al mismo tiempo.
Paúl Loya, trabajador del municipio destacó que existe un
concepto conocido como manejo silvopastoril y va enfocado a eso. Consiste en
parcelar ciertas hectáreas y permitir que los animales se muevan solamente en
cierta zona. También destaca que es importante la rotación de áreas para no
sobrecargar el ecosistema o producir desgaste de suelos.
Otra actividad que ha sido desaprovechada en los ejidos
podría ser la producción de hongo. Es un producto que se consume en lo local
pero que podría llevarse a otros mercados
El moderador intercedió comentando que se pueden hacer
muchas cosas, y que la diversificación de actividades es muy importante. Una
experiencia importante a la que no se le ha dado mucha importancia en la sierra
es el del ecoturismo, o como llaman en Europa Turismo Rural. Guachochi es una
zona turística de gran importancia, y por muchos años el turismo ha sido igual
en todos lados: grandes hoteles, resorts y lujo. Se pueden proponer
alternativas a este turismo ofreciendo otros productos tales como la
experiencia de caminar los senderos de la sierra, conocer una comunidad
indígena, acampar en el bosque, llevarlos a probar el tegüino y las gorditas y conocer la forma de vida que se lleva en la
sierra. Claro que para ello se tiene que crear un buen programa, servicios de
ayuda y construir cierta infraestructura.
Este turismo siempre tiene que ser respetuoso con los habitantes de la
región ya sean indígenas o no. Otras actividades puede ser la observación de
aves.
Un ejidatario comentó que ellos mismos no conocen las aves
de la región, por lo que sería interesante e importante conocerlas para luego
poder mostrarlas a los turistas. El moderador relató experiencias de otros
conversatorios donde se trató el tema de las aves y las aves migratorias.
Comentó que Alianza Sierra Madre editó y está publicando un texto sobre
monitoreo de aves en Guachochi y en Pino Gordo, Guadalupe y Calvo. Además han realizado actividades comunitarias
para el monitoreo de aves. Por último el moderador comentó que hay gente
realizando proyectos en distintos lugares y que no siempre se puede saber lo
que hacen los demás, pero hay actores que pueden servir como enlaces e
intermediarios en la información. El modeador invitó a los asistentes a
contactarse con PTS en caso de necesitar información sobre algún tema, y a la
vez el proyecto les puede ayudar a llegar a esa información o vicularlos con
gente que sepa cómo hacerlo.
Conclusiones
Por último se llegó a una sesión donde los asistentes
pudieron opinar sobre el desarrollo de la sesión y las reflexiones más
importantes con que se quedaron los asistentes.
Estas fueron algunas de las conclusiones expresadas por los
asistentes:
·
Se agradece a Proyecto Tarahumara Sustentable
estos espacios de intercambio, así como los intercambios de experiencias que
han permitido observar cómo se maneja el bosque en otras regiones. Gracias por
tratar de abrir el panorama y tratar de que se analice de una manera más
integral.
·
En el
sector de turismo sienten que se quedan con muchas tareas pendientes por
realizar, pero a la vez se van con muchas ideas nuevas. A Guachochi le falta mucho
trabajar en el aspecto turístico, para que el visitante se lleve además del
atractivo de la foto, productos generados por las comunidades, para que les
traiga beneficio a ellos. A pesar de que el turismo en Guachochi se está
fortaleciendo, pues hay 14 eventos en el año que incluye ultramaratones,
turismo de aventura, turismo gastronómico y turismo cultural hay que abrir más
espacios para los productores, ejidatarios y comunidades. Sería interesante
crecer la importancia para los visitantes que vienen no estén dos días
únicamente, sino cinco y eso los haga ser un municipio modelo a nivel nacional respecto
a turismo.}
·
Hay un gran panorama favorable respecto al
bosque y más que quejas quiere ser optimista.
Se tiene lo más importante que es la materia prima. Ponerse a trabajar
es lo más importante.
·
Se debe buscar la manera de “hacer click” para
que todos los ejidos se coordinen y sacarlos adelante. Es importante formalizar
como empresas a los predios y que estos se fortalezcan en este sentido y tengan
administrador, contador.
·
Hay muy
buenas propuestas, ideas e iniciativas sobre el manejo del bosque, pero hay que
reunir actores clave del sector forestal para desarrollar estas alternativas y
comenzar a hacer proyectos piloto que sirvan de ejemplo para las demás empresas
ejidales.
·
Que bueno que haya un universidad aquí y hay que
sacarle provecho. En otras comunidades y ejidos forestales han mandado a los
jóvenes a estudiar para ingenieros forestales, administradores entre otras
profesiones, lo cual ha ayudado a tener profesionistas preparados que pueden
sostener las empresas ejidales. No desaprovechar la oportunidad.
·
Otros comentan que les gustaría que hubiera seguimiento
de estas ideas y hacer un plan de acción o alguna especie de seguimiento a este
proceso para realmente tener un impacto positivo, mejoras en las condiciones en
que se aprovecha el bosque y que a su vez tenga beneficio para las comunidades.
Por último, Juan Paulo Romero cerró
comentando que uno de los objetivos del Proyecto Tarahumara Sustentable es
armar un Plan de Acción Regional. “¿Cómo establecer lazos de comunicación no
únicamente en Guachochi sino con otros municipios. PTS tiene su acción en 12
municipios y se está comenzando a hacer el proceso de Plan de Acción Regional
con algunas comunidades de Guachochi pero también hemos estado visitando
Balleza, Bocoyna, Ocampo y el objetivo es que en los siguientes meses se van a
empezar a invitar a pensar juntos. La responsabilidad del bosque no es
únicamente de las UMAFOR ni de los productores, sino de todos. También es
responsabilidad de la gente que viene de fuera Al final es el futuro de los
hijos, los nietos. Es importante la sierra para todos.”
Parte del proceso de Conversatorio
tiene que ver con analizar lo que pasa en estos municipios. Próximamente los
invitaremos a otras sesiones o reuniones dirigidas a establecer el Plan de
Acción Regional.
Comentó que en la sesión se habló
de la ganadería, el tema forestal, el tema de los gobiernos municipales. Al
final tiene que haber una comunicación entre los municipios, porque hay
experiencias de éxito. El tema de la gobernanza y de tomar acuerdos es también
importante.
Hay que buscar alternativas
entonces para mejorar las vías de comunicación y generar una mayor colaboración
entre actores.
[1]
CONAFOR. Boletín 79 con fecha 21 de julio de 2013, disponible en el siguiente
eenlace http://www.conafor.gob.mx:8080/documentos/docs/7/4648Julio,%20mes%20de%20la%20Fiesta%20del%20Bosque.pdf
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